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Abril 27, 2007

Trabajando por amor

Trabajas tú, trabajo yo, trabaja tu mamá, trabaja tu papá… ¿de qué o de quién depende que tú estés realmente enamorado de lo que haces?

Sabes…todavía me acuerdo del primer trabajo que tuve, tenía apenas 10 años y poco menos, y casi conocí la inspección del trabajo. Me tenía contratado mi mamá y me pagaban 5 soles semanales, sólo por tender la cama de ella. Aquí (entre nos), mi mamá pesaba más de 100 kilos y la cama tenia 3 kilómetros de ancho, eran unas sabanas interminables. Con una cama quedaba agotado y a la tercera semana renuncié y dije: "¡No tiendo más ni una cama, ni de gordos ni de flacos!" Quiero contarte rápidamente un poquito de mi vida laboral, pues ha sido tan bella, tan linda...Tanto así, que presiento que nací para trabajar… Y doy gracias a Dios y a la vida por ello. Aprendí que mi primer trabajo en serio sería trabajar en mí, en mi soledad, en mis penas, en mis alegrías, en el día a día; en el que si de alguna manera había conocido la vida de esta manera había que revertirla. No te puedes imaginar el amor que le tengo a mi trabajo y a la vida.

¿Sabes por qué te escribo todo esto? Porque estoy sintiendo el peso de mi experiencia, estoy sintiendo que mi óptica frente al mundo laboral es otra.

Unos trabajan para cambiar de carro cada cierto tiempo; otros, para disfrutar de la vida entre buenos viajes y mejores restaurantes; algunos, porque algo tienen que hacer en la vida y porque de esta manera van llenando sus vidas... ¿Te has puesto a pensar por qué, por quién o para qué trabajas... ¡Qué importante es para mí hoy en día tener un norte en mi vida laboral!

Posteado por PuntoMujer el 09:45 AM | Comentarios (2)

Abril 20, 2007

Inmigrantes con sabor

¿Qué te imaginas cuando hablo de inmigrantes con sabor?

Quiero referirme -y ojalá generalizar todo tipo de sabor- a lo que me toca a mí en Chile, que es bien distinto a lo que les sucede a cientos de millones de inmigrantes del mundo. Les hablaré de las transformaciones culinarias, que es a lo que llaman comida fusión: dos sabores, dos aromas, que se hacen uno. Hoy nos toca vivir un romance gastronómico exquisito entre peruanos y chilenos ¿Qué sería del MareNostrum si Chile no tuviera estos ingredientes tan maravillosos? ¿Qué sería de mis clientes si yo no entregara la cultura culinaria con la que llegué a Chile?

Dime ahora... ¿cómo no voy amar este país?... ¿y tú, que eres su dueño,po qué no aprendes a amarlo como yo? Y si lo amas, paladéalo como yo, con sabor, aroma, aliños y frescura.

También existen momentos difíciles en la vida del inmigrante, incluso en la mía... tendría mucho que contar. Es fácil justificar los propios errores, diciendo algo así como ¡qué difícil es vivir en este país!

Acaso, tú, inmigrante, de donde quiera que seas, ¿no te has dado cuenta que cada país tiene su propia cultura? Es tan simple como reconocer que cada casa tiene su propia fachada.

Cuando nuestro corazón empieza a sentir que ha emigrado, la nostalgia nos embarga; recordamos lo que hemos dejado atrás; lloramos cuando sentimos que no hay vuelta atrás; empezamos a buscar amigos en común, y nos brota una glotonería ansiosa. Es entonces cuando te imaginas un chileno en Europa, deseando comer un buen mote con huesillo; así comienza a brotar la creatividad y lo que más deseas es llegar al sabor... Allí nace la FUSION: matrimonios culinarios donde realmente se origina la simbiosis.

Por Adriel Castratt.

Posteado por PuntoMujer el 10:50 AM | Comentarios (0)

Cuando una pastilla es necesaria

Dr. Guillermo Vergara H.

“La semana pasada fui al médico y me dijo que estaba con depresión. Me sugirió tomar antidepresivos inmediatamente ya que, de no tratarme, corría riesgo de agravarme. Es cierto que últimamente no me he sentido bien y que mis amigos me encuentran cambiada, pero pensaba que no era para tanto. No se si tomar los medicamentos que me indicó y volver a verlo”. Cada día los médicos nos enfrentamos a la situación de valorar síntomas anímicos en nuestros pacientes, y discriminar su severidad y la pertinencia de iniciar tratamiento. Ya sea desde la medicina general o en el ámbito psiquiátrico. Existen elementos diagnósticos confiables para definir con aceptable precisión la presencia de un cuadro depresivo y el nivel de compromiso y riesgo que provoca. Es frecuente que las personas consulten por otros motivos y que se resistan al diagnóstico, aferrándose a causas externas para explicar su malestar.

Hoy sabemos que la presencia de síntomas depresivos persistentes representan un cambio en el funcionamiento, e incluso en la estructura, de nuestro cerebro, y que en ausencia de tratamiento el riesgo de cronificación y empeoramiento aumenta. Independientemente de que existan elementos ambientales estresantes que provoquen el estado depresivo, se produce un cambio interno, que la ciencia ha podido establecer. El estrés crónico o intenso (componente reactivo) puede provocar cambios en el cerebro del mismo peso que la herencia familiar (componente endógeno), en la generación de la enfermedad depresiva. Ya no hablamos de depresión endógena o reactiva, ya que en esencia son el mismo fenómeno.

Así las cosas, ¿qué podemos sugerir para enfrentar la indicación del médico de iniciar tratamiento antidepresivo?

El diagnóstico en medicina se fundamenta en la confianza entre el médico y su paciente, por lo que si nos quedamos con dudas, es razonable buscar otra opinión, preferentemente de un especialista. No evadir la situación, ya que si efectivamente presentamos una depresión debemos tratarla.

Los síntomas depresivos pueden ser poco evidentes en muchas personas, sobre todo cuando han evolucionado por mucho tiempo y la persona se habitúa el funcionamiento deficitario y poco feliz. Hay personas que desarrollan depresiones más encubiertas, en que se muestran hiperactivos y competentes, absorbiendo el costo anímico con autoexigencia y perseverancia.

Existe consenso acerca de la efectividad del tratamiento de la depresión, lo que claramente justifica no dejar sin ayuda a las personas afectadas. El tratamiento puede ser farmacológico y/o psicoterapéutico. La evidencia actual ha demostrado que por si solo, el tratamiento farmacológico es el más efectivo, superando a la psicoterapia exclusiva, pero la combinación de ambas intervenciones ofrece los mejores resultados.

Los antidepresivos son un tipo de medicamento de amplio desarrollo y los de última generación cumplen con criterios de seguridad y eficacia superiores. No presentan riesgo de dependencia demostrado, por lo que su venta no está sujeta a receta retenida (control de psicotrópicos). En general no son fármacos de venta ilegal o tráfico, lo que confirma su carácter no adictivo o psicotrópico.

Si bien, han demostrado ser eficaces para tratar los diferentes tipos de depresión, ninguno de ellos por si mismo es infalible. Existen variados tipos de antidepresivos, con diferentes mecanismos de acción, para tratar a las personas que no responden a un primer o segundo tratamiento. No es raro que deban combinarse dos de diferente tipo para tratar cuadros más resistentes.

En general, todos los antidepresivos, presentan un período de latencia, es decir, un retraso en el inicio del efecto de tres a cuatro semanas, por lo que no hay que impacientarse si dentro de las primeras semanas el alivio no es significativo. No solo hay que tolerar la depresión, si no que además hay que tener paciencia.

La ayuda de la familia y amigos en esta etapa es fundamental. Durante las primeras semanas el médico debe ajustar dosis y evaluar tolerancia y efectos secundarios indeseables, en espera de la mejoría anímica. Es habitual que mejoren algunos aspectos primero, como el sueño o el nivel de ansiedad, y posteriormente el ánimo y la eficiencia mental.

A pesar de ser seguros, existen riesgos asociados que deben ser evaluados persona a persona, por un médico con experiencia en tratamiento de la depresión. Los antidepresivos antiguos, como la Amitriptilina, Imipramina y Clomipramina, por ejemplo, reúnen el mayor conjunto de efectos adversos, dentro de lo que se incluye, alza de peso, constipación, alteraciones cardíacas y riesgo de muerte en sobredosis. Los antidepresivos modernos, poseen bajo riesgo letal en caso de sobredosis.

Con todos los antidepresivos existe riesgo de descompensar un cuadro bipolar, por ello, antes de indicarlos debe descartarse la presencia de un funcionamiento bipolar no diagnosticado. Se pueden usar antidepresivos en personas bipolares en condiciones controladas y a cargo de un psiquiatra.

Muchos de los antidepresivos pueden afectar la libido y la potencia sexual, lo que deberá evaluarse con cada persona y resolver su uso de común acuerdo.

Existe consenso internacional acerca del beneficio del uso de los antidepresivos para tratar la depresión, y se sabe que es necesario usarlos por períodos prolongados, con el fin de evitar recaídas y favorecer un pronóstico favorable en el largo plazo. El menor período aceptable de tratamiento es 6 meses, debiendo definir el plazo máximo caso a caso. Hay personas que deben utilizarlos en forma permanente.

De esto se desprende que un factor relevante en el éxito del tratamiento es el adecuado cumplimiento de la medicación, por todo el período indicado, convirtiéndose este elemento (adherencia a medicación) en un factor relevante en el índice de recaídas y en el surgimiento de estados crónicos de depresión.

Debemos considerar que si bien tomar medicamentos y sentir que los necesitamos para funcionar anímicamente, puede parecernos una “lata” o una “debilidad”, no hacernos cargos responsablemente de la depresión puede acarrearnos más problemas con el tiempo. Por último, la depresión es una enfermedad más, no muy diferente a la hipertensión arterial, al asma, la úlcera o la diabetes, por ejemplo. Todas enfermedades que necesitan apoyo farmacológico por largos períodos o en forma crónica.

Es mejor considerar estos tratamientos como aliados y no como enemigos. El objetivo último es mantenernos sanos, funcionales y felices.

Posteado por PuntoMujer el 09:43 AM | Comentarios (3)

Abril 13, 2007

El tiempo

No te puedes imaginar lo que significa el tiempo para mí… Te has puesto a pensar alguna vez…qué es el tiempo para ti?...

Para mí, el tiempo es la relación más ligada a los sentimientos o las actitudes, es tanto así que hay tiempos que, hoy en día, necesito borrar de mi memoria y créeme que el mismo tiempo se está encargando de ello. En cambios, hay tiempos que quisiera que convivan en mi memoria por el resto de mis días y créeme que lo único que hago es alimentarlos día a día.

Cuando amanece temprano crees tener tiempo para todo. También hay un tiempo para nacer, hay un tiempo para crecer y siempre o casi siempre hay un tiempo para amar.

No sé que está pasando! Hoy en día hay parejas que se aman todo el tiempo, también hay parejas en que pasa el tiempo y se dejan de amar... y hay parejas que ni siquiera se dan tiempo para amar.

Quisiera seguir hablando de la vida y del tiempo o más bien del tiempo que le da significado a mi vida...sabes una cosa, acabo de darme cuenta que el tiempo se está adueñando de mi vida.

Privilegiados aquéllos que no tienen que sacrificar nada de su tiempo para hacer algo, cualquiera que sea. Si esa es tu realidad y estás seguro que no estás perjudicando nada, ni renunciando a nada, o cambiando un tiempo por otro, entonces date un tiempo y dale un grito a la vida. ¡¡¡Qué buenos tiempos…!!!

Y como de tiempos estamos hablando, voy hacerte la receta más rápida del mundo, una exquisita sopa…

Por Adriel Castratt.

Posteado por PuntoMujer el 09:39 AM | Comentarios (1)

Abril 05, 2007

Tocar tu yo interno

Esto es casi el día en que nos toca comer comida sin sal, un día largo, con poco programa, con poca disposición, con la promesa que éste tendría que ser el día (al menos uno) del año que realmente es para ti. Y cuando digo para ti, me refiero a que te hagas ojalá un minuto de luz, un minuto para que sientas que tu pecho realmente está siendo quemando por este calor intenso que te brota del alma y que te dice qué rico este es un momento para mí. Este es un momento para que, mentalmente, a solas y en silencio, sientas cada uno de los órganos que llevas dentro de ti, de esas extremidades que te acompañan cada minuto de tu vida, ya sea para caminar o tocar.

Tocar tu yo interno y sentir realmente que hoy es un día de paz y meditación, de encontrar la unión entre tú y tu espíritu, entre tú y tu cuerpo, entre tú y tu luz interna; hoy es un día raro para ti.

En resumen, lo que busco y me encantaría que entendieras y aceptes es que Cristo, cualquiera que sea tu religión o tu condición social, vive realmente en ti.

Te preguntas cómo pretendes encontrarlo dentro de ti si todavía no te encuentras tú. Fácil, desconéctate del mundo civilizando, de absolutamente todo, e incluso de tu memoria. La diferencia entre concentración y meditación es una sola: para la meditación no deberías sentir esfuerzo alguno, o sea, ni siquiera en la postura que vas a tomar; sentado o parado, lo importante es estar lo mas relajado posible y no pensar en nada.

Cuando estés en esa fase, vas a sentir un descanso tan profundo que hasta tu conciencia y tu agotamiento realmente se van a liberar.

Para un humanoide como yo hay fechas, como ésta, en que no te imaginas lo difícil que es escribirte para dejarte un mensaje, pero al fin y al cabo lo rescatable de todo esto es que, en definitiva, después de este ejercicio, sentirás que estás unido finalmente a ti, a tus pensamientos, a tu conciencia.

Y para no ser más latoso, quiero contarte que, en verdad, lo que nos queda es la actitud de de seguir viviendo cada día mejor, o sea, en PAZ.

Por Adriel Castratt.

Posteado por PuntoMujer el 05:43 PM | Comentarios (1)