« El mundo detrás de un lindo plato de comida | Principal | Amistad y gastronomía »
Julio 17, 2007
Intuición de madre
Hoy las futuras madres están muy ocupadas de encontrar información respecto de la maternidad; sin embargo, poner el acento sólo en el conocimiento teórico, las puede desconectar del proceso natural de irse conociendo mutuamente con el recién nacido. Es importante que la madre tenga confianza, pues poco a poco, mediante la espontaneidad e intuición, se irá entendiendo y comunicando con su bebé.Durante el embarazo y, en especial, hacia el final del mismo, la madre desarrolla una sensibilidad especial que dura hasta unas semanas después del parto. En este estado psicológico especial, las madres tienen una impresionante capacidad para identificarse con su bebé, en una forma que ninguna máquina puede imitar y ninguna enseñanza puede abarcar. Esto permite a la progenitora ponerse en el lugar del bebé, experimenta una particular empatía y se va conectando con las necesidades de la guagua; paso a paso va reconociendo lo que su hijo requiere (ser sostenido, dado vuelta, acostado, alzado, limpiado y alimentado).
La intercomunicación entre la madre y su hijo o hija se mantiene en determinadas formas. El recién nacido capta los movimientos respiratorios de la madre, el sonido de los latidos de su corazón, la calidez de su aliento y su aroma particular. El niño hace suyo todo lo que proviene de la madre; su olor, su calor, el tono de su voz, etc., pues en esta época precoz de su vida no distingue su persona del "otro". La criatura depende del ambiente creado por la madre, el cual es fundamental para su posterior desarrollo.
Donald Winnicott, destacado pediatra y psicoanalista inglés planteaba que “el bebé es una panza unida a un tórax y tiene miembros flojos y, en particular, una cabeza floja”; todas estas partes las sujeta y une la madre, a través del vínculo con su hijo.
El especialista habló de ciertas funciones básicas en el cuidado físico y atención psicológica del niño que son de vital importancia en el contacto inicial y que surgen en la mayoría de las madres con mucha naturalidad.
Sostener (holding): El hecho de sostener al recién nacido de manera apropiada, representa un factor básico de cuidado. Mantener al bebé protegido de los acontecimientos impredecibles que pueden interrumpir la continuidad de su existencia implica cubrir todas sus necesidades, en especial las fisiológicas.
Manejo (handling): Son todos los quehaceres que la madre va realizando que contribuyen al desarrollo del tono muscular y la coordinación motora del infante. Con ello se permite que el pequeño disfrute la experiencia de la función corporal y conozca su cuerpo como parte de su “propio ser” y establezca los límites de si mismo y del otro. Este proceso, que Winnicott denomina “personalización”, constituye la base de la identidad.
De la dependencia absoluta que está presente en los primeros momentos, el bebé pasa a instancias de relativa dependencia y se encamina hacia la independencia, pero es una independencia que hasta su ser adulto presupondrá la necesidad de otros.
El bebé necesita un medioambiente que facilite y acoja sus necesidades y demandas, dada su extrema dependencia. El amor que la madre entrega a su hijo es primordial. Cada deseo, cada emoción, cada sentimiento del niño llega a su madre; el niño recibe una respuesta y envía un nuevo tren de estímulos. De esta forma, la díada madre – hijo se baña en un mundo de intercomunicación y reciprocidad que le es propia y particular.
Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes.
Posteado por PuntoMujer el Julio 17, 2007 10:34 AM
Comentarios (2)
viviana sosman lleva razon ,tengo 40 años ,mujer,vine aqui por ayuda,me estoy destruyendo,he sido rechazada por mi madre ,creo desde su intencion de no quedarse enbarazada de mi,me crio mal, me odio, siempre necesite su cariño,solo consegui rechazo,preferiria que me hubiese abortado. ahora me estoy abortando yo. me falta lo mas importante. saber que existo,sin su amor no puedo nacer,para saber que existo necesito que unos ojos de madre me vean, no hay.
vivire muerta,morire sin vivir ,solo si una madre me adopta podre existir,pero nadie me quiere, por favor si no quereis a vuestros hijos ,darlos en adopcion, ellos no os pertenecen ,son libres para ser felices.
darles la vida, no nos la quiteis. un saludo.
Posteado por: angeles el Agosto 11, 2007 11:07 AM
Estoy completamente de acuerdo con lo que expresa, el vínculo madre-hijo es el más poderoso lazo que un ser humano pueda establecer a lo largo de su vida. Fui madre a los 42 años por primera vez y todo mi ser se preparó para aquel maravilloso día en el que estreché a mi hija en mis brazos, desde entónces tenemos un lenguaje único, al tocarnos, al mirarnos, pareciera que siempre estuvimos juntas, creo que las madres agudizamos todos los sentidos con el parto y creamos un canal especial estrictamente personal y unico con el que nos comunicamos sin palabras.
Posteado por: María Teresa el Julio 20, 2007 12:04 AM