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Septiembre 28, 2007
Tour por nuestra fauna marina
El otro día conversaba con un amigo, que vive a muchos kilómetros de aquí, de lo famosos que son los mariscos y pescados de nuestras costas. Él me contó que había tratado de comprar nuestras exquisitas machas y, debido a su valor, le fue imposible. Además, me dijo que las machas venían en tarro. En ese momento, no le tomé el peso a los dichos, entonces, en una actitud caritativa y en un acto de amistad, lo invité a que fuéramos al terminal pesquero a conocer las verdaderas machas y otros seres más de nuestra fauna marina.Al llegar, comenzó mi tour, en el que lo primero que vimos fueron las machas. ¡Mi amigo no podía creer que tuvieran conchas! Imagínense cuál fue mi reacción: me largué a reír y les juro que las lágrimas salían solas. Su asombro fue tal que se hizo un verdadero álbum de fotos en torno a las machas.
Seguimos caminando y en eso aparecen nuestros famosos picorocos, que me parece que en Chile es el único lugar donde se dan y si no es así, estoy absolutamente dispuesto a disculparme.
Luego, pasamos por un lugar que vendían piures. Ahí sí que fue asombroso: mi amigo no podía parar de llorar de la risa de sólo pensar que pudiéramos comer esos bichos de aspecto tan feo.
Él no podía creer los precios; me dijo que es un regalo que tan exquisitos manjares fuesen tan baratos y que hubiera en tanta cantidad.
Una vez terminado el tour, que fue asombroso para él, me contó que una vez estaba de viaje por Japón y se fijó que el valor de erizos de procedencia chilena era superior a los US 250 y que los vendían en cajas de madera refrigeradas y al ver que en el terminal, el precio era de $700 cada uno y que las lenguas eran grandes y sabrosas, quedó más impresionado aún.
Bueno, para no dejar de asombrar a mi amigo, lo llevé a comer un mariscal al mercado, de esos que vienen con siesta después, ya que uno queda arrebatado de tanto marisco, yodo, sabores, etc.
Llegan a nuestra mesa unos platos gigantes con machas, almejas, choritos, almejas y aparte pedí que nos hicieran un plato especial: piures al ajillo, para que mi amigo los probara. Le parecieron una delicia, su apreciación cambió totalmente luego de comérselos (se los recomiendo a ojos cerrados, ya que son un verdadero manjar). Luego, a mi amigo le vino el famoso y no mal ponderado arrebatamiento, fue ahí que me reí aún más de él, por haberse burlado de nuestros piures y mariscos.
En realidad, él no se burlaba: estaba atónito con tal diferencia, ya que donde vive no existe nada de esto y que es gracias a la temperatura de nuestros mares que son tan sabroso.
Ya, me dio hambre de sólo acordarme.
Saludos, Rai.
Raimundo Tagle, chef del Rai.
Posteado por PuntoMujer el 09:42 AM | Comentarios (1)
Septiembre 21, 2007
La culpa materna como posibilidad de reparación
Muchas veces se experimenta culpa en relación a como se ha actuado o a lo que se siente respecto de los hijos. El mirar las acciones y sentimientos de manera sincera y genuina, otorga una la posibilidad de conocer lo que ocurre internamente con los hijos. Es importante que estos pensamientos y emociones se encaminen a una posición reflexiva, que abra la posiblilidad de cambio.No se trata de observarse como madre para enjuiciase. La idea es realizar un trabajo comprensivo que despierte los sentimientos amorosos, hacia si mismo, pues son éstos los que darán la fuerza necesaria para enfrentar lo que se siente como un error en la relación con los hijos y genera culpa.
La capacidad de experimentar culpa es propia de la mente humana y es necesario entenderla como una herramienta que abre camino a la reparación. Se puede describir lo que sucede con la culpa como una lucha entre dos aspectos de nuestro mundo interno. Una parte, la consciente, permite el reconocimiento de que se ha actuado (o pensado) mal. Esa es la parte que involucra nuestro razonamiento y la capacidad de ponernos en el lugar del otro.
Y está el otro aspecto, menos consciente (o inconsciente), el de las experiencias y valores incorporados en la niñez , donde residen los ideales en cuanto al tipo de madres que deberíamos ser, que es una madre idealizada, y que a veces se transforma en el juez más exigente y cruel.
A veces los sentimientos de culpa son tan poderosos que las madres buscan, inconscientemente, "pagar" por el daño que, real o imaginariamente, han provocado y se castigan muy severamente.
El dolor mental que provoca el posible daño causado a los hijos puede ser fuente de crecimiento o deterioro. Si la culpa es utilizada sólo para la recriminación está siendo utilizada destructivamente, pues se trata de que ésta ponga en marcha la creatividad para generar cambios en la relación con los hijos.
Ahora bien, la reparación en la relación con los hijos pasa por hacerse cargo de la limitación propia, tomar conciencia de que la mamá no es omnipotente, de que es un ser lleno de limitaciones y que no puede hacer más que lo en ese momento pudo hacer. Es a partir de ahí que, en la mente, se puede indagar en las distintas alternativas de reparación.
Mostrarse como una madre que puede reconocer los errores, sentir culpa y, desde ahí reparar, sin que esto implique generar un fuerte auto reproche, puede ser de gran utilidad para los hijos, pues permite utilizar la culpa como fuente de reparación.
Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes.
Posteado por PuntoMujer el 09:37 AM | Comentarios (2)
Nueva temporada
Nos empezamos a preparar para la nueva temporada, pero ¿qué significa eso? Muchas veces los chef hablan de esto, pero poca gente lo entiende. Esta temporada es la más importante para nosotros ya que guarda relación con un cambio total de productos, de mentalidad y de espíritu. En lo personal, trato de alejarme unos días para poder pensar en los nuevos platos de mi carta y comienzo a hacer la química mental de cómo combinar ingredientes en mi cabeza y luego llegar a un resultado final que después llegará a vuestras mesas.Esta temporada es muy fuerte en relación a frutas, verduras, pescados y mariscos. Nosotros, los chef, nos desvelamos pensando cuál será el resultado o qué tan buena acogida tendrá la carta nueva. Pensamos siempre cuál será nuestro caballito de batalla (plato más vendido y con mayor éxito).
Para esta temporada me voy a inclinar por las frutas calientes (qué extraño dirán algunos y otros pueden pensar qué le picó a este personaje). Después de haber experimentado durante todo el invierno, logramos fusionar lo dulce de las frutas y concentrar el sabor al calentarlas. Es mejor un ejemplo y creo que les puede quedar mucho más claro: llevo varios mese trabajando con los duraznos asados a la parrilla y el resultado que obtuvimos, después de mucho tiempo, fue una textura muy parecida al hígado de pato, de textura similar y de sabor muy cercano. A la gente, en un principio, les costó asimilarlo pero ahora les encanta.
Otro de los productos que voy a ocupar son la sandía y el melón, pero estos no los puedo develar porque es preferible que los vengan a probar al restorán.
También para esta temporada y como en tantas más, es la época de las ensaladas en las cuales ya se comienza a asomar muchas nuevas tendencias; nuevos aderezos, nuevas texturas y nuevos sabores, como por ejemplo las vinagretas de rosas o de frutas. También se incorporan las flores dentro del mundo de las ensaladas.
Como se pueden dar cuenta, esta temporada se viene con todo y los beneficiados son ustedes, ya que las alternativas y variedades han aumentado y existe variedad para todos…
Saludos, Rai.
Raimundo Tagle, chef del Rai.
Posteado por PuntoMujer el 09:35 AM | Comentarios (0)
Septiembre 14, 2007
Feliz 18
Esta es una fecha en la que la gente se da grandes libertades y creo que muy bien merecidas. Esperamos un año completo para poder festejar el 18 y para buena suerte de algunos (y mala de otros) este año se alargó un día más. En lo personal, aprovecho de arrancarme al campo, en donde sí que se vive un 18 de libertades. En la zona a la voy, las tradiciones son súper fuertes; la gente se prepara, decora las casas, busca la mejor tenida para ocupar en esos días y se inscriben en todas las pruebas en la que se puede desarrollar la hombría del guaso chileno (domaduras de potros, lacear al ternero, etc.).Por otro lado, las mujeres preparan sus cocinas para recibir invitados y parientes que, muchas veces, no saben quiénes son, pero los reciben como si fueran hermanos de sangre.
Tortillas de rescoldo, empanadas caseras, pebres, que en muchas partes se llaman “picantes”, asados al palo y podría estar todo el día enumerando las comidas típicas que rondan como nunca estos días.
La gente que vive en el interior baja a disfrutar de estas fiestas y no con las manos vacías, sino que traen verdaderos arsenales de comida y bebida, ya que ellos desarrollan sus propias técnicas.
Por ejemplo, un arriero llega el día 16 de septiembre y todos lo esperan ya que lleva una chicha que él mismo prepara y que, según grandes catadores, es la mejor que se hace en la zona. Además, lleva para vender un queso de cabra que podría saciar los paladares de grandes críticos gastronómicos. También sus corderos para la venta y esos sí que son realmente impresionantes, me imagino que el sabor se debe al tipo de alimentación y el agua que toman los animales, pero les digo que son realmente sabrosos. Bueno, también va mucho en la mano del asador pero eso lo dejaremos para otra columna porque esas técnicas y estilos dan para escribir una enciclopedia.
Lo otro que destaco es el ambiente; la música que suena, los niños jugando a ser domadores, las mujeres cocinando con cariño y siempre de por medio una sonrisa y un gran sentido de la chilenidad.
Espero que puedan disfrutar tanto como y recuerden que todo exceso es malo, pero tampoco hay que reprimirse.
Feliz 18 y nos vemos a la vuelta para contarles cómo lo pasé.
Saludos, Rai
Por Raimundo Tagle
Posteado por PuntoMujer el 09:04 AM | Comentarios (0)
Septiembre 10, 2007
Tolerar la incertidumbre
Muchas veces, en la vertiginosa sociedad en que vivimos, se espera que respondamos rápidamente ante las diversas situaciones en la relación con los hijos, o ante diversas situaciones complejas y dolorosas que a ellos les ocurren. En la medida en que uno, como adulto, puede tolerar que todavía no sabe qué hacer, que no se le ocurre nada, se va “haciendo fuerte” para tolerar la incertidumbre . Así puede enseñar a sus hijos que no tiene todas las respuestas, si no que éstas, a veces, requieren un tiempo de maduración.Frente a un hecho complicado, a veces es necesario tolerar la confusión del no saber y la desorientación, con la frustración y angustia que eso conlleva.
La turbulencia emocional que implica vivir ciertos momentos de vacilación, llevan a desarrollar una mente capaz de explorar la realidad; que antes de dar una respuesta precipitada, espera, espera con calma, paciencia y fe, que algo adecuado se le ocurrirá.
El no saber qué decirle a un hijo o cómo responderle implica dolor. A veces la cristalización de una respuesta toma mucho más tiempo del que se quiere. El mirar las situaciones de un nuevo vértice, que permita entender la situación de una manera distinta, no es fácil.
A veces se cree tener la solución, pero se vuelve a caer en la confusión, hasta que poco a poco, va llegando la respuesta. Este proceso hace crecer la mente y nos va equipando de recursos nuevos para resolver conflictos a futuro.
Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes.
Posteado por PuntoMujer el 03:48 PM | Comentarios (1)
Septiembre 07, 2007
Recuerdos del pasado
Ayer, por la noche, me lleve una grata sorpresa. Nos habían contado que por el barrio Yungay estaban pasando muchas cosas y así es; les puedo contar que fue una experiencia súper gratificante, además que la compañía era perfecta. El concepto barrio se ha ido perdiendo, pero el barrio Yungay es la excepción; almacenes donde la marraqueta aún tiene encima harina porque está recién hecha y, al partirla, tiene ese sonido característico; los dulces de 10 pesos; la gente en la calle caminando con tranquilidad porque todos se conocen; la arquitectura de las casas estilo colonial manteniendo la fachada.Bueno, detrás de esas fachadas se esconden lugares impresionantes como el "Metropolitana", un lugar que es atendido por su propio dueño, en donde te puedes sentar y sentirte bienvenido; puedes degustar unas ricas tapas o comer platos de una carta corta pero muy precisa. Y todo puede ser acompañado por un buen cóctel.
Luego, nuestro recorrido se dirigió a un lugar que muchos han escuchado, pero que pocos conocen: “La peluquería francesa”, un lugar fuera de lo común en donde los muebles se pueden comprar. El recinto data de 1910 y se mantiene como un viejo roble en donde encuentras un mix de personajes que van, desde gente joven a, también, vecinos del barrio que se juntan a compartir una copita a esa hora de la noche.
Me llamaron la atención los techos muy altos y una escalera que parecía que te llevaba al mismísimo centro de la tierra porque era gigante. La carta de comida -que asemeja un diario antiguo- también sirve de instructivo de lo que es y qué está pasando en el barrio.
No puedo dejar de mencionar lugares como “La gárgola” o el “Puro Chile”, que fueron pioneros dentro de la nueva movida. Les aconsejo que visten estos lugares; el barrio, en sí, ya que es una experiencia muy gratificante, los sábados en la mañana existe una feria en donde se puede encontrar de todo. Espero que se animen y estamos en contacto.
Por Raimundo Tagle
Posteado por PuntoMujer el 09:35 AM | Comentarios (0)
