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Enero 22, 2008
Capacidad para conocer y esperar
Estamos en una sociedad en la que los mensajes apelan a la gratificación sensorial y sensual a través del consumo. Se resalta lo brillante, lo rápido, lo nuevo, el cambio. Lo lento se bota y lo estable se descarta. Domina lo resuelto, lo fácil, lo eficiente. Se busca el goce y la inmediatez, en oposición con el esfuerzo y la gratificación del logro paso a paso.Existe una tremenda exigencia de triunfo permanente, los avances tecnológicos permiten que uno, sin moverse de su casa, pueda comunicarse con personas del otro lado del mundo, lo que implica un enorme avance en velocidad de la comunicación por un lado, pero un cambio importante en cuánto nos enteramos y sabemos del otro.
Detenerse para mirar a otro, distinto, separado de mí, implica por un momento dirigir la mente, detenerse, parar. Calzar zapatos ajenos, ya sea de un hijo, una pareja, un colega requiere esfuerzo mental. Escuchar detenidamente a otro sin inundar con lo propio, implica saber esperar, darse el espacio para sintonizar con ‘el’ alguien diferente, distinto de mí. La tendencia automática es casi no escuchar y suponer lo que el otro siente y piensa, pasando por alto los aspectos ajenos del interlocutor.
Queremos tener las respuestas a la mano para no hacernos cargo de lo que implica no saber, la falta de certeza nos angustia. Desconocer y desde allí ir construyendo una respuesta con propiedad y sustancia requiere la confianza interna: de a poco el puzzle se arma.
Conocer y saber de otro y de nosotros mismos toma tiempo, a veces queremos crecer y llegar al final de la escalera sin darnos el espacio y tiempo de realizar el proceso que implica subir escalón por escalón.
Subir muy rápido puede ser peligroso, se necesita paciencia para llegar ahí donde creemos que queremos estar. Detenerse en un escalón a reflexionar y pensar puede ser una importante inversión, pero estamos tan apurados que se nos olvida disfrutar el transitar de una etapa a otra.
Ir re-conociendo y re-elaborando lo que queremos, en estos tiempos tan apurados, es una lucha contra la corriente de una sociedad que nos empuja a hacer y hacer sin detenernos reflexionar.
Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes.
Posteado por PuntoMujer el Enero 22, 2008 02:40 PM
Comentarios (4)
Cuando las personas nos olvidamos de ser personas criteriosas, centradas en nuestro ser interior, caemos en la superficiaslidad de vivir el goce externo. Así, generamos el gran vacío de vida que acompaña a la mayoría de los seres humanos, quienes corren por la vida sin detenerse un instante en desarrollar su esencia espiritual.
Grandes problemas de la sociedad proceden de este vacío existencial, que conlleva a la ausencia del verdadero Amor y la presencia de lacras sociales profundas.
Posteado por: marcela valenzuela el Enero 29, 2008 03:38 PM
Excelente y muy cierto
Posteado por: Elizabeth Medina el Enero 28, 2008 02:54 PM
Qué curioso amada Viviana, que intentemos conocer al otro...cuando ni siquiera intentamos conocernos a nosotros mismos. Y pensar que sigue siendo cierto aquello de la "caridad comienza por casa".
Pero no creo que sea una cuestión de tiempo...
tampoco resulta hacerse tantos planes a futuro...para cambiar y cambiar el mundo.
Estando atento...es suficiente....
mantenerse despierto...tomando en cuenta los cinco sentidos...es lo básico...
es el comienzo...
"Menos pensar...y más sentimiento", tan simple como eso, con afecto...la chiru.
http://www.geocities.com/chirucadiaz
Posteado por: la-chiru el Enero 27, 2008 07:35 PM
ocurre que estamos acostumbrados a recibir gratificaciones inmediatas... y rechazos inmediatos... si hasta esta de moda... desechar...pero creo que eso es parte de otro articulo.
es complejo aprender a esperar, es parte de la sabiduria comprender porque las cosas pasaran en un momento determinado y no en el ahora o cuando se requieren con tanta insistencia. la frustracion nos impide tantas veces mirar con claridad, si somos chicos cerramos los ojos con la pataleta... si somos grandes... las lagrimas no nos dejan ver..
todo nos exige.. pero todo tambien tiene un ritmo... y eso es lo que hay que conocer.. reconocer el movimiento apresurado o cauteloso... de la respiracion.. del caminar.. de amar.. de perdonar...
si miramos con tranquilidad nos descubrimos y descubrimos a los demas...
Posteado por: maria pia el Enero 26, 2008 02:08 AM