« Prevención para una sexualidad sana | Principal | Salir a comer afuera »
Enero 15, 2008
Las razones para tener pocos hijos
Tal vez esperan escuchar de un abogado un análisis jurídico del problema. Pues bien, siendo que me dedico a la filosofía del derecho, comprendiendo el derecho como una parte de la moral que rige las relaciones entre personas en sociedad según la virtud de la justicia, pretendo más bien realizar un sencillo análisis ético. Y ya que hablaré de ética, conviene advertir que mi discurso será “políticamente incorrecto”: hablaré de cosas para algunos desconocidas, para otros sabidas, aceptadas y aplicadas; para otros sabidas, rechazadas y jamás cumplidas. Como sea, surgirá incomodidad. Con todo, ya que apenas soy conocido en mi casa, no tengo fama alguna que cuidar así que bien puedo asumir el riesgo.Sobre esto, algunos supuestos para la debida honestidad intelectual: asumo que existe una sola y única moral objetiva, que el hombre la puede alcanzar con el uso de su razón natural; por lo mismo, que no es necesaria la fe para acceder a ella; lo más importante, que el actuar conforme a esta moral es, por lejos, la mejor decisión que pueda tomarse: no solo es la más racional, sino la que conduce a la mayor perfección y plenitud.
Se me ha pedido hablar sobre las causas de la baja en la natalidad. Son muchas, de distintos géneros. Conforme a mi dedicación profesional, la alternativa coherente sería analizar las “cuatro causas” del fenómeno: su causa material, formal, eficiente y final. Siendo tan breve el tiempo, optaré por la causa final: el motivo que mueve el obrar.
La razón es simple: la baja en la natalidad no es un fenómeno abstracto o virtual, tampoco un ente de razón o simple idea. Es un efecto concreto de decisiones humanas verificadas en una sociedad. Tratándose del resultado de actos humanos, me interesa analizar brevemente cuál es el fin que mueve a la voluntad para producir este resultado.
Para esto, y en vista de que el fenómeno es muy amplio, tomaré un marco de referencia que me permita acotar el análisis. Así, hablaré sobre el o los motivos por los cuales un matrimonio o pareja joven decide voluntariamente no tener hijos o tener muy pocos. Me parece que es un marco adecuado, sobre todo si coincide con la experiencia de mi generación: jóvenes de hasta 35 años, con máximo 10 años de matrimonio.
Vamos al desarrollo:
¿Cuáles son los motivos por los que parejas y matrimonios jóvenes optan por no tener o tener muy pocos hijos? Hay de todo, pero dejaré fuera los extremos: egoísmo sin medida, narcisismo, desinterés, tontera. Me referiré a los motivos que conozco de cerca. Los de personas con buena situación económica, profesionales, con trabajo estable, católicos practicantes. Respecto de ellos, solo puedo constatar buenos motivos y buenas intenciones: ser los mejores padres posibles, dar a los hijos lo mejor posible. No obstante, como pasa en todo acto humano, la buena intención no basta para que el acto también lo sea. Veo que se quiere ser padre responsable. Aquí llego al concepto clave: “paternidad responsable”.
¿Qué es la paternidad responsable? Algo MUY distinto de lo que se cree, se piensa y se vive. Se cree, piensa y vive la paternidad responsable como una falsa prudencia: así como se asocia esta virtud a una actitud fría, calculadora, incapaz de asumir desafíos y riesgos sean cuales sean las circunstancias; así también se encasilla la paternidad responsable en bien intencionados criterios materialistas y se la reduce a la ausencia de riesgos y complicaciones: mientras menos problemas, más posibilidades para, en algún momento, dar más y mejor.
Siguiendo esta premisa, es común escuchar frases como las siguientes: primero hay que estar bien uno para luego poder entregarse a otro; acabamos de empezar nuestra vida en común, necesitamos “afianzarnos como pareja” para dar a nuestros hijos la seguridad de nuestro amor; hace poco que encontramos trabajo, hay que afirmarse profesionalmente; para lo mismo, hay que estudiar fuera –sin estudios de postgrado no eres nadie-; la vida afuera es carísima, mejor esperar; todo esto para dar a nuestros hijos un buen pasar, una buena educación, una linda casa: seguridad material.
Nada de esto es per se contrario o incompatible con la paternidad responsable; pero nada ello, ni todo ello junto, constituye la verdadera paternidad responsable. Se ve una ansia de seguridad desmedida, aunque –insito- bien intencionada: la situación tiene que estar segura: matrimonial, profesional, laboral, incluso social. Con ese piso, vengan entonces los desafíos.
Pero, como bien decía C.S. Lewis, la vida nunca es normal y las circunstancias favorables jamás llegan. Si la prudencia tiene como base el reconocimiento honesto y objetivo de la realidad, salta a la vista que esta falsa prudencia y mal entendida PR tiene como antecedente una equivocada e ilusoria visión de la realidad, tanto interna como externa: interna, al no reconocer la radical diferencia entre generosidad y egoísmo solapado. Externa, al confundir los vaivenes propios de la contingencia con graves inconvenientes y, así, justificadas excusas.
Esta falsa apreciación de la realidad produce, tal vez no en el discurso pero sí en los hechos, una mentalidad cerrada a la vida. Podrá decirse que exagero, ya que igual existen nacimientos. Pero este resultado no es producto de una disposición permanente a recibir con generosidad y responsabilidad los hijos que Dios quiera donar.Y, en caso de que alguien se espante porque he nombrado a Dios, aclaro: siguiendo con la honestidad intelectual, asumo la existencia de Dios como una verdad demostrable por la razón natural, lo miso respecto del alma humana; así, también, respecto a la necesaria intervención divina en la creación de una nueva vida, siendo Dios el autor y los padres sus colaboradores como co-creadores, sin que por ello puedan reclamar ningún derecho a tener hijos.
Aquí está la diferencia radical: como ya he dicho, ninguno de los motivos señalados es per se malo y contrario a la paternidad responsable; lo son cuando impiden esta disposición permanente: la constante apertura a la vida.
No pretendo entrar al detalle sobre en qué consiste realmente la apertura a la vida. Ésta no se reduce a no separar jamás la doble finalidad –unitiva y procreativa- del acto sexual. Cierto que es eso, pero no solo eso: ante todo, consiste en la expresión natural del amor entre los esposos. Un simple argumento: el amor –verdadero- es un bien, y todo bien es perfectivo. Así, todo amor tiende de suyo a la trascendencia: comunicarse, compartirse. Hay muchas maneras de compartirlo, y ciertamente unas mejores que otras. Siguiendo a Aristóteles, es mejor aquello a lo cual una potencia tiende intrínsecamente que a lo que tiende extrínsecamente. Luego, si el acto sexual es el acto de mayor comunión entre los esposos, y este tiende de suyo a la generación de una nueva vida, será esta vida –el hijo- el reflejo trascendente y más propio del amor esponsal.
La generosidad es la clave: si bien es inseparable el amar a otro con el amarse a uno mismo, nadie duda de que el amor egoísta no es verdadero amor. Por eso es que la apertura a la vida, reflejo de generosidad permanente, no es otra cosa que signo de la calidad y perfección del amor, el “termómetro” de la calidad del amor. La apertura a la vida en las relaciones conyugales, explica Juan Pablo II, protege la autenticidad de la relación amorosa, salvándola del riesgo de descender al nivel de simple goce utilitario; garantiza la donación completa e irrestricta entre los cónyuges, cada uno con todo su ser, incluyendo su potencia generativa; por esto el amor, si es verdadero, tiende por su propia naturaleza a ser fecundo; el amor da vida en el acto de aprobar alegremente la existencia del otro; así también tiende a dar vida a otro cuya existencia se acepta siempre, permanentemente, sea que se materialice o no.
Y es que estar “abiertos a la vida” no significa necesariamente tener todos los hijos que lleguen. La paternidad responsable es la decisión en conciencia de los esposos de recibir un mayor número de hijos o, por serios motivos y respetando la moral natural, evitar un nuevo nacimiento por un tiempo o por un tiempo indefinido.
Pero tales razones no pueden ser banales. Deben existir "graves motivos" (HV, 10), o "razones justificadas" (CIC, 2368), que hagan aconsejable el retraso de un nuevo nacimiento. No es suficiente, por tanto, un superficial convencimiento subjetivo; los padres "deben cerciorarse de que su deseo no nace del egoísmo, sino que es conforme a la justa generosidad" (CIC, 2368). De ahí que "la paternidad responsable se pone en práctica ya sea con la deliberación ponderada y generosa de tener una familia numerosa, ya sea con la decisión, tomada por graves motivos y en el respeto de la ley moral, de evitar un nuevo nacimiento durante un tiempo o por tiempo indefinido" (HV, 10).
Tener en cuenta estos factores hace que el juicio de los esposos sobre la decisión de transmitir la vida posea como notas fundamentales: a) ser el resultado de una deliberación ponderada y generosa; b) estar realizada personal y conjuntamente por ellos: esa decisión no se les puede imponer (tampoco uno de los esposos al otro); c) ser objetiva, es decir, no basta la sinceridad de la intención; e) ser guiada e informada por la conciencia rectamente formada, en una jerarquía de valores correcta: primero generosidad y justicia, no comodidad, materialismo, egoísmo, hedonismo y otros “ismos” por el estilo.
Dije en mi introducción que no existe mejor decisión que libremente seguir la ley moral natural; que conforme a ella se alcanza la mayor plenitud. Y los hijos confirman este razonamiento con una claridad irrefutable: los hijos llevan a los padres a superarse, porque para educar a un hijo hay que, primero, auto exigirse; los hijos unen y afianzan el matrimonio: los sacrificios a que obligan permiten formar hábitos de renuncia que permiten mayor donación entre los cónyuges; los hijos fortalecen la voluntad de hombre y mujer, ahora papá y mamá.
Y todo lo anterior es mayor cuanto mayor sea el número de hijos: la suma es cualitativa, no meramente cuantitativa. Cierto que el número no es, por sí sólo, el elemento que determina la generosidad de los esposos; bien puede ocurrir que en justicia y generosidad corresponda que la familia sea pequeña. Pero a la vez es claro que una de las manifestaciones de la generosidad de los esposos es una descendencia numerosa.
El Papa Pío XII decía de las familias numerosas: en los hogares donde hay siempre una cuna que se balancea florecen espontáneamente las virtudes... En una familia numerosa, en la crianza de los niños, casi naturalmente se incentivan virtudes como el respeto, generosidad, simpleza, orden, el ser sociables, el ser medidos y la responsabilidad. La familia es como una carreta en donde todos deben tirar y los hermanos mayores tienen ciertas obligaciones, como transmitir las normas y costumbres familiares y dar buenos ejemplos, orientar en distintas áreas a sus hermanos, en estudios, amistades tiempo libre y desde luego buenos consejos.
Pero subsiste el innegable problema económico. Pues bien, se olvida que, aún en la abundancia, la pobreza es una virtud; que dándole de más a un niño se le causa daño, no un bien. En las familias numerosas es casi imposible darles de más. Mantener a un hijo no es darle todo, es darle lo necesario para que viva dignamente, crezca sano, tenga acceso a la escolaridad y además, que reciban formación espiritual. No es cierto que se hace más feliz a un hijo al proporcionarle más juguetes que hermanos. Si Dios me da años, personalmente no quiero llegar a viejo y escuchar a mis hijos darme las gracias por las cosas que les compré...
Y sobre educación: es más difícil, porque 4 es más que 2. Las matemáticas son duras. Pero sabemos que el establecimiento educacional, por bueno que sea, cumple un rol subsidiario en la formación de la persona; y que toda la educación de calidad no es condición suficiente, ni menos causa eficiente, de felicidad y perfección personal. Si el ánimo de los padres es que sus hijos sean felices, se equivocan si apuestan todo, o casi todo, a una buena educación.
Y resta el prejuicio social: nada más contingente y variable, pero es innegable que hace fuerza en la inteligencia y voluntad de muchos. Pero los hechos notorios no necesitan argumentos: las familias numerosas suelen ser, salvadas las inevitables excepciones, por lejos las más alegres -aunque quizá dispongan de menos cosas materiales-; una casa con muchos hijos es centro de atracción de amigos y amigas que explícita o inconscientemente reconocen que ahí, simplemente, hay más vida, en todo sentido.
En síntesis, la familia numerosa es, sin duda, fuente de problemas y complicaciones. No puede ser de otro modo: quien más ama siempre está expuesto a sufrir más. Es ley de la vida; como tal, norma de plenitud.
Con esta idea voy concluyendo: son buenos y muy bien intencionados los motivos por los cuales mi generación no tiene o tiene muy pocos hijos, pero es grande y grave la ignorancia que subyace a esa voluntad. Por querer hacer un bien se privan de un bien muchísimo mayor; por ser generosos se vuelven egoístas; por cerrarse a la vida contradicen y muchas veces ahogan y matan su amor; por ser prudentes se transforman en pusilánimes –¡cuando la sociedad pide a gritos magnanimidad!-.
De ahí que lo políticamente correcto –no entendido como confirmación del lugar común, sino como aquello que la polis necesita porque el bien común lo reclama- pueda resumirse, a efectos de revertir la baja en la natalidad, en dos palabras: Generosidad y responsabilidad. Ambas son virtudes, no metros cuadrados, puestos de trabajo, viajes al extranjero, masters, doctorados ni saldos en cuentas corrientes. Y como virtudes, iluminadas y dirigidas por la prudencia, jamás se oponen: entre verdaderos bienes no cabe contradicción. Por ello, una responsabilidad materialista –por tanto mal entendida- más temprano que tarde anula la generosidad; ya no estamos frente a virtudes, sino frente a vicios. La paradoja no es nueva: “quien guarda su vida la pierde, quien la entrega la encuentra”. Esta es mi idea final: si eliminada la causa desaparece su efecto, es tiempo de volver a encender en mi generación, y en las que vienen, el ánimo por las cosas grandes, la generosidad responsable a través de la apertura a la vida y la formación de familias numerosas, verdaderas bendiciones de Dios.
Por Álvaro Ferrer del Valle, abogado y profesor UC.
Posteado por PuntoMujer el Enero 15, 2008 10:00 AM
Comentarios (25)
Bueno despues de haber leido tantos comentarios acerca de si los jovenes somos o no egoistas al querer tener hijos, mas alla de eso creo que el tema va mas por el lado de si estamos dispuestos a traer a este mundo cada vez mas agresivo a una criatura que necesita de cuidado y que solo nos tiene a nosotros sus padres como sus pilares en la vida. Mas que esgoismo es miedo, temor al que pasara en el futuro, como cambiará nuestra vida, y miles de cosas que se pueden pasar por la cabeza al momento de tomar una desicion tan importante como es la de tener un bebé.
Ahora creo que es de gran importancia que si viene un bebé de forma inesperada como suele suceder seamos lo suficientemente mujercitas y hombrecitos para asumir que ahora una vida depende enormemente de nosotros, que asumamos las responsabilidades. Conozco una gran cantidad de hombres que no asumen su paternidad y siguen su vida como si nada ubiese pasado, es increible la falta de amor para un ser tan pequeñito e indefenso que no tiene culpa de nada y que mas encima tiene tu sangre, y no quiero ser machista porque asi como existen esta clase de hombres tambien las hay de mujeres.
Lo ideal, sin duda, es que los hijos sean traidos al mundo de forma voluntaria y por un acuerdo entre los padres, pero si no es así por favor pensemos en que esas criaturas no tienen culpa de nada, que son un pedacito de nosotros y como sea, entreguemosles valores y amor que despues cuando crezcan pueden ser grandes hombres y mujeres de los cuales nos sentiremos orgullosos de ser sus padres.
Posteado por: veronica el Enero 31, 2008 04:14 PM
Un artículo maravilloso y lleno de confianza en los buenos y nuevos tiempos. Y es que lo que en verdad importa, la confianza (que va más allá que la esperanza) en que todo puede ser.
Como mamá de 7 hijos, casada con mi bienamado desde hace un poco más de 41 años. O sea la típica chica de los 60, en que la píldora era la panacea para hacer de la vida de la mujer más plena y libre y tomar decisiones en cuanto a su sexualidad. En verdad nunca entendí lo de la libertad, porque si uno debía o debe depender de una pildorita chiquitita así...pa tener sexo seguro...no me cabe en mi cabecita el tema de la libertad...más bien, entiendo lo de la dependencia, jajajaja.
El año 1974, y tras haber nacido Milva, la tercera de nuestros querubines, se me diagnosticó un daño neurológico que sin duda, me conduciría a la invalidez de mis extremidades inferiores....si es que sobrevivía a mi deterioro físico provocado por el sistema nervioso gran simpático. Y milagrosamente me recuperé, y seguí adelante...día a día danzando al ritmo de la vida, que es lo mismo que cumplir la Voluntad del Padre.
4 hijos más vinieron a alegrarnos nuestra existencia...sin riesgos, sin problemas...todos sanitos...Sólo por decirle sí a Dios y a la Vida...por tomárse fuerte de su mano...con caminando por un valle de lágrimas como reza La Salve, sino por un verde valle de un Aleluya constante y la gratitud "forever" que pronuncio en cada amanecer.
Son siete nuestras bendiciones. Siete almitas que nos eligieron como padres...porque son ellas las que eligen. No se trata de que uno decida ser padre...va más allá que esa afirmación. Son ellos los que eligen a sus padres ¿cómo no decirle que sí a tan bella elección?.
Por eso nacen hijos indeseados y de relaciones incluso dramáticas, como los son como producto de una violación. Porque el almita no juzga...simplemente ve AMOR, entre los seres que se unen en un acto sexual. Y muchas veces se equivocan, porque quien espera un hijo en estas condiciones, obviamente que razonará objetivamente sobre el problema que se le viene encima al aceptar su nacimiento.
"Nuestros hijos, no son nuestros hijos...sino hijos de la vida...y decirle sí a la vida...es danzar siempre feliz a su ritmo, porque la vida es sabia..."
Con afecto, la chiru.
http://www.geocities.com/chirucadiaz
Posteado por: la-chiru el Enero 27, 2008 07:53 PM
Sr. Ferrer, me emocioné mucho al leer tu reflexión y en parte (mi parte católica) estoy completamente de acuerdo. Tengo una hija de 1 año y 1/2 y un poquito más de 2 años de matrimonio. Me muero de ganas de tenr más hijos, de hecho quiero tener unos 5 o 6, pues tengo 4 hermanos más y me encantó vivir en una familia numerosa a pesar de las apreturas. Aquí el problema es otro: SOY MUJER EN CHILE
Lo queramos o no, en este país te discriminan por ser mujer, cuando yo quedé embarazada no lo había presupuestado y el día que me enteré, me llamaron de una pega a la que había postulado desde hace un par de meses para avisarme que era la persona seleccionada, yo, muy honrada, les informé de mi embarazo, el que iba a ser mi jefe inmediatamente me agradeció la sinceridad y, acto seguido, me dijo que no me iba a contratar a pesar de que era la persona más idonea para el cargo.
Embarazada, por supuesto, nadie ni siquiera te concede entrevistas de trabajo.
Luego de tener a mi hija, en todos los lugares donde iba a entrevistas me preguntaban si iba a tenr más hijos... es más, en un proceso en una importante compañía, no me seleccionaron (a pesar de tener los mejores exámenes sicológicos y de aptitudes y de ser la primera opción de la terna) con la franca excusa de que preferían un hombre, ya que si se enfermaba mi hija yo no iba a estar tan atenta al trabajo y si tenía otro hijo, de frentón faltaría... no coments.
Finalmente conseguí trabajo en una importante compañía (después de 1 año 9 meses de búsqueda)con una política "pro familia", que consistió en no preguntarme si quería tener más hijos o no. Ahora, que llevo 6 meses trabajando, no me atrevo a quedarme embarazada por que llevo muy poco tiempo, quiero cumplir por lo menos 1 año de trabajo. De todas maneras, soy católica practicante y por lo mismo no uso métodos artificiales, pero sí tenemos mucha fuerza de coluntad con mi marido, quién gracias a Dios, me apoya en mi deseo de desarrollarme en el plano profesional.
Además, por otro lado, yo soy profesional, estudié dos carreras y me daría mucha pena tirar todo ese esfuerzo por la borda. Sin embargo, al no tener trabajo, pude estar prácticamente a tiempo completo el primer año de mi hija, la amanté hasta los 8 meses, es más, hasta que cumplió 1 año le dí una vez al día de mi leche y creo que me habría muerto por tener que dejarla a los 3 meses y (lo que normalmente pasa) dejar de amamantarla por falta de tiempo o crear lazos más débiles de los que tengo con ella por esos motivos.
Entonces, es súper difícil tomar la desición de tener un nuevo hijo, no quiero tener que escoger entre la maternidad y mi trabajo, me gustaría poder hacer las dos cosas, pero en este país la discriminación y la ley lo impiden.
Yo creo que sí es posible complementar trabajo y familia, pero con leyes y mentalidad ad hoc... eso hoy no existe en Chile. No estoy pidiendo que me den un año de post natal, sólo que den más flexibilidad (como trabajar media jornada hasta que la guagua cumpla por lo menos 6 meses) y comprensión. Pues las mismas personas que hoy discriminan a las mujeres, a su vez están casados y sus mujeres se enfrentan a lo mismo (lo veo con mi actual jefe, su mujer entró a trabajar hace poco, después de 3 hijos y 2 años tratando de trabajar... ellos también quieren tener más hijos y, al igual que yo, no mienten sobre esa realidad para poder trabajar)
Posteado por: M Paz el Enero 22, 2008 03:27 PM
Me enamoré, perdidamente a los 22 de un hombre de 19 años que hoy después de 20 años de matrimonio sigue siendo mi hermoso esposo. Pololeamos 2 años en un mundo de los 80, idealista en que eramos la clase media baja, los dos con 4to medio, especialidad técnica, felices con un poco de pan y te, pero estar juntos no importa donde y cualquier lugar era el paraíso si se estaba unido, en donde había que luchar y trabajar entre todos los hermanos para vestirnos y ayudar al papá y a la vieja maravillosa de nuestra madre que tuvo 10 hijos y le sobraba amor para criar a los que llegaban del campo para estudiar, siempre decía "se le conoca más agua a la olla y habrá para todos" o "Dios Proveerá" y a la hora que sea y donde estaba nos escuchaba y nos corregía con ese amor tan grande que sólo se ve en una madre que sólo ve la felicidad a través de sus hijos . Hoy tengo 44 años y soy felíz casada, tengo 3 hijos varones a los cuales por varios años mientras mi marido trabajaba, me dediqué a ellos y después cuando ya tenían la edad para jardín, comencé a trabajar y después del trabajo todo el tiempo era para nosotros cinco, ese era el mundo, educando con amor y entregando y compartiendo con los demás de la familia y amigos y los amigos de mi hijos que siempre estaban en casa y se compartía lo que había, eso crea un nucleo que no se pierde. Estos 20 años no estuvo exento de problemas matrimoniales y creo absolutamanete que cuando una pareja a tenido formación fuerte y sólida en el hogar y además se agrega un trabajo en iglesia, parroquia, etc. donde te enseñan a valorar el amor verdadero, no ese egoísta, sino el amor de entrega verdadera , esa que cuando la vives te llena y cuando eliges a alguien es realmente en las buenas en las malas, corriegiendo con amor, luchar muchas veces por el padre de tus hijos, aunque vienen tentaciones, quien va amar más a tus hijos que tu propio esposo, cuando el sienta que a pesar que tu te equivocas o el se equivoca ahí estas enojada o no, enojarse no significa no amar, pero hay que tratar que ese enojo sea con respeto, uno pasa en el matrimonio por periodos en que de verdad por muchas razones dudas si el amor es verdadero o por costumbre, o por los hijos?, en fin. Pero mi experiencia me dice que (EL VERDADERO AMOR) en una pareja, cuando hay ternura, cariño, tolerancia, aceptación, porque todo esto son componetes del verdadero amor, es super importante ponerte en el lugar del otro y dialogar aunque cueste. "Una vez escuché a una mujer mayor que hechó a su marido de la casa porque había sido infiel, ni siquiera lo escuchó y hoy se arrepiente, ya que el al final tuvo otra pareja veía cuando podía a sus hijos y ella buscó a un hombre que al principio era lo máximo, pero le hizo lo mismo que el marido y más con muchas mujeres y lo aguantó, además del maltrato a sus hijos y ella me decía, si hubiese conversado con mi marido antes, sino me hubiera llenado tanto de odio, sino que lo hubiese mirado como alguien que puede perfectamente fallar, además no defendí al padre bueno que tenían mi hijos, sólo pensé en mi orgullo roto y no coloqué en una balanza lo bueno de mi esposo, hoy me arrepiento me decía, pero ya tengo la embarrá con mi hijos". En cuanto a tener lo material, no es en absoluto lo más importante, lo que recuerdo de niña no son los juguetes, aunque casi no los tuve, si recuerdo el cariño incondicional de mi madre atendiendome y dejando la mejor comida para nosotros y contandonos unos cuentos maravillosos al rededor de un bracero, lo cuales siempre tenian una enseñanza, como no robar, no pelear, no odiar, etc. Hoy con mi marido y con el cuarto medio y ahorrar, tenemos una casa maravillosa, la misma que tienen los profesionales alrededor, pero mis hijos primero vieron la diferencia, del como viviamos antes en una casa pequeña, lo que cuesta llegar a tener lo que tenemos ahora. Hoy además a mis 44 estoy por terminar mis estudios superiores y voy a ser una profesional como siempre soñó mi madre, pero todo con el apoyo de mi marido y mis hijos que fueron los que me ayudaron y me animaron, porque me costaba dejarlos en la noche después del trabajo para ir a estudiar a la universidad, pero la respuesta de los 3 siempre han sido una sonrisa y me dicen mi mamita chiquitita, tu ya nos educastes, no te preocupes, además nos va bien. Con esto digo que con esfuerzo también se pueden romper cadenas, como la de la probreza cuando se cría con valores y virtudes, y que al revés se puede, cuesta como todo, pero ver juntos como se va creciendo en todo sentido, es realmente hermoso y une de verdad, no hay que dar todo hecho, es pésimo, porque cuando falta y no se ha enseñado a pescar vienen las grandes fustraciones. Hoy mis hijos son el mejor ejemplo de que lo he hecho bien, tengo un hijo de 18, 17 y 15 que se sienten cómodos con nosotros y no necesitan buscar autodestruirse, drogas ni alcohol y lo mejor es que los veo absolutamente felices y tranquilos y nos dicen constantemente que nos aman. El amor es lo más importante, lo demás viene por añadidura, en una casa a dejar entrar el amor primero, lo demás viene sólo.
Posteado por: ana el Enero 18, 2008 11:36 AM
Llegar a este blog y sobre todo encontrarme con este tema si que fue sorprendente!!!!!!!!!!! ya que en estos días estoy viviendo, el trasfondo de este tema. Tengo casi 27 años.. soy profesional, tengo mi pareja y la verdad es que no quiero tener hijos. Las razones son varias y no quisiera detallarlas.
Lo que si quiero expresar, es que siempre he respetado "al otro". Cada ser humano que pisa esta tierra es dueño se hacer lo que mejor le parece en su vida. Cuestionar tanto el tema de porque las generaciones de hoy quieren tener menos hijos o simplemte no tenerlos, me parece realmente inconcebible. Decir que casi es un acto de egoísmo... etc. etc. me parece muy grave. Cada mujer y hombre debe decidir de corazón si serán padres algún día o no.
Y creo que en vez de cuestionar y juzgar a quienes deciden no tenerlos, seria mucho mejor cuestionarse que muchas veces, el amor entre parejas no necesariamente se acaba si es que no hay hijos. Una relación de pareja puede ser igual o más feliz, con hijos o sin hijos. E incluso hoy en día las relaciones de pareja se terminan, no precisamente porque se decide no tener hijos. Por lo tanto no me parece un motivo, para decir que el amor entre una pareja se pueda terminar por ese motivo.
Creo también que en muchos casos, sobrinos.... pueden llegar a ocupar un lugar importante en las vidas de quienes no desean tener hijos. Por lo tanto de igual forma es una opción, valida e igual de generosa de entregar amor... si es que eso se cuestiona tanto en estos días.
Mi pareja tiene un hijo de 6 añitos... para que otro niño...? si con el y con mis dos sobrinitos bellos..... nuestros corazones están llenos!!!
Cariños desde Valdivia.
Posteado por: MARIELA el Enero 11, 2008 08:28 PM
¿Como pretenden que tenga hijos una persona que trabaja en un servicio publico sin estabilidad laboral y que con cada cambio de gabinete tiembla con el riesgo de irse para su casa sin derecho indemnizacion porque sera necesario desocupar cargos para pagar favores politicos???. Asi pocos deberian atreverse a traer hijos al mundo sin saber como los vas a mantener mañana...
Posteado por: Claudia Paz el Enero 9, 2008 02:32 PM
La maternidad debe ser una opción, que nazca del corazón, soy soltera sin compromiso; y creo que lo ideal es tener a los hijos, como una decisión de una pareja estable que se ama ( o al menos tiene la ilusion que es asi), generalmente cuando amamos o estamos enamoradas, solemos decir y pensar frases como: "no sera planeado pero es bienvenido", y realmente cuando se esta en una relacion en que nos proyectamos es raro no hablar de la posibilidad de hijos, aunque sean en planes de aqui a 5 años, o tiempo más lejanos. Hoy vivimos en un mundo desechable, donde tenemos la idea que el amor no durara más de 7 años (los reportajes sociologicos, cientificos y la experiencia de nuestros pares nos dicen), y si los hijos los asumen las madres... !mejor esperemos, a ver si logramos superar algunos hitos como pareja, y economicos antes de engendrarlos¡.
Hoy ser madres; no es facil, las mujeres trabajamos más, y nos pagan menos, nuestras redes familiares cada vez nos pueden apoyar menos; y encontrar ayuda domestica, en la cual podamos confiar ciegamente a nuestros hijos, es sacarse la loteria; y el costo de la educacion pre-escolar buena, muchas veces se asimila a los arancel mensual de una universidad; de este modo las cosas un hijo esta bien, dos es una aventura y tres...un gran desafio.
A pesar, de todo, sueño con encontrar una pareja, casarme y tener dos a tres hijos, si Dios me lo permite; porque mi meta no es entregarles y darles un excelente pasar, pues creo que muchas veces tenemos más de lo que realmente necesitamos, sino darles cariño, tiempo, dedicacion entrega, amor, y un gran regalo, como es tener hermanos, quienes son los amigos incondicionales y perpetuos.
Tener un solo hijo, es una bonita experiencia, pero egoista, ese niño crece con adultos, y en cierto modo se convierte en viejo chico (yo fui hija unica por un tiempo; mi sobrino lo es), le robamos parte de su niñez y compañeros de travesuras, y los condenamos a vivir en un circulo de egoísmo, los criamos egolatras.
A pesar, que ser madre es un sueño, no me gustaria tener un hijo, solo para "realizarme", sin tener una pareja estable (ojala matrimonio), pues seria un egoismo grande.
Asi, las cosas, y dando prioridad, a nosotras, a nuestros sueños y realizaciones, llegamos a los 35 años, y las posibilidades de embarazarnos naturalmente, disminuyen. Paradojal.."cuando pudimos no queríamos ..y cuando queríamos no pudimos", Es una confesión, que es escuchado muchas veces de boca de mujeres que estimo y valoro: mis parientes, amigas, conocidas.
Bueno, realmente, me despido diciendo que deseo ser madre, y tener dos o más hijos, pero antes quiero encontrar un gran amor, con quien formar el nido para mis hijos, y cuando ese amor se formalice, desde ese día dire a los cuatro vientos..aunque no sea planificado es bienvenido; y Dios proverá.
Posteado por: monica el Enero 5, 2008 02:32 AM
Yo tengo 24 y sòlo quiero tener una hija (si es hijo pues serà jeje). Todas mis primas ya tienen hijos y son felìz aunque la vida se les hace difìcil. Ella viven su presente felìz, viven la vida. Algo malo de eso? No. Es lo quieren, son buenas madres y no se esmeran en pensar todas las desgracias que por ejemplo yo pienso al pensar en màs de un hijo.
Creo que està en la manera que nos desarrollamos como personas, cada uno es distinto. Pueden hacer familias de 4 hijos cada uno, pero esos 4 hijos todos se crian parecido pero absorben todo de distinta forma.
EN mi caso, soy una persona que me gusta la estabilidad antes que cualquier cosa. Quiero un hogar propio antes de tener hijos porque quiero arreglar las cosas a mi manera, mis gustos, dar a mis hijos la crianza que su padre y yo demos sin que hallan terceros, como padres, abuelos etc. Tambièn pienso en mi. Soy una mujer sin padres que debo siempre tomar decisiones por mi y sola. SI me equivoco a nadie recurro pues quienes mejor que los padres para apoyarte verdad? no los tengo por lo tanto, yo soy la mujer, la madre, la profesional, èl padre y mi apoyo `sale de mi propio rincòn. ¿Còmo entonces tener hijos asì como si fuera una conejita llena de amor?
No puedo. Tendrè una porque el resto de mi vida quiero disfrutarlo con mi hija como amigas y conocer todo Chile con ella y el padre. No me quiero ver viviendo en una casa allegada (sin libertad de hacer lo que quiero), contando las monedas para mis bebes y olvidandome de mi. Quiero amar a mi familia pequeña, pero sobretodo quiero mirarme al espejo y verme hermosa y feliz YO misma. Porque sòlo asì podrè entregarle felicidad a mi hija.
Extenso esto eh....
Bueno soy de esas mujeres nomàs pos. Pienso con la cabeza, corazòn y el bolsillo jejejeje
Posteado por: Ellie el Enero 2, 2008 08:05 PM
Si bien es cierto, me parece interesante y concluyente el planteamiento del Sr. Ferrer; no deja de sorprenderme que el analisis se concentre basicamente en las expectativas de condiciones y calidad de vida de la pareja, dejando pasar aspectos tan relevantes como el fortalecimiento de canones sociales que hacen mas dificil encontrar a la pareja idonea, lo que determina entre otros efectos, mujeres cuya edad supera los 35 años de edad y que por primera vez se embarazan, o en su defecto buscan la alternativa para lograrlo antes de los 40 años sin tener que casarse, ésto ultimo por que hoy no es un requisito estar cansada para ser mamá
Esto desemboca en procesos gestacionales que se realizan más tarde que lo que sucedia hace 20 o 30 años, por tanto menos tiempo para criar, menos paciencia y muchas veces menos posibilidades de generar mas recursos, porque en esta pais la edad te pasa la cuenta.
Por tanto la paternidad responsable definida por el Sr. Ferrer constituye uno de los ejes que se utiliza como justificacion al momento de decidir la concepcion, otros factores tan o mas importantes que el anterior, aluden a nuestro comportamiento social, la transversalizacion de los valores sociales, el desarrollo de las tribus urbanas y sus nuevas formas de vivir y relacionarse, todo esto, entre otros fenomenos sociales condiciona la decision de cúando tener hijos y cuántos.
Posteado por: Sussan el Enero 2, 2008 04:08 PM
LO UNICO QUE PUEDO DECIR HCE MUCHO TIEMPO QUE OBSERVO EN LOS MATRIMONIOS LO UNICO QUE TIENEN CLARO PARA COSAS MATERIALES Y LOS HIJOS A SEGUNDO PLANO, LE ESCRIBO UNA MADRE DE CINCO HERMOSOS NIÑOS Y MUY ORGULLOSA
Posteado por: amalia gomez el Enero 1, 2008 08:34 PM
Razones para no tener tantos hijos....... antes ni se me hubiera pasado por la cabeza no tener tantos hijos de hecho tengo tres, 12 11 y mi bebé de 1 año....nunca pensé que en este país la gente de clase acomodada puede pagas uná sala cuna cuando los padres trabajan. A los papás de escasos recursos ( trabajen o no) tienen derecho a sala cuna gratis, y nosotros de la clase media no podemos entrar a los Jardines de la Junji por que nuestro ingreso no amerita que nos den ese beneficio, pero tampoco podemos pagar $130.000 de mensualidad para tener un lugar donde dejar a nuestros tesoritos mientras nosotros trabajamos para no incrementar las cifras de desempleo y pobreza en el país. Pienso que muchos de nosotros no queremos salas cuna ni jardines gratis, pero si que nos ayuden con una subencion.... pero por el momento tendremos que seguir esperando nuestro turno para ver donde caritativamente algun familiar se apiade de nosotras las madres que trabajan y que tuvimos la idea de algo tan natural....tener un hijo.
Posteado por: Paola el Diciembre 27, 2007 05:51 PM
¿¿¡Creemos que realmente la discusión es si Alvaro Ferrer tiene o no tiene razón????. ¿No deberíamos centrar la discusión en qué regalo maravilloso es un hijo, y que racionales nos hemos vuelto con el pasar del tiempo?. Soy arquitecto en una Municipalidad y cuando conté en mi trabajo que estaba esperando guagua el espanto de mis compañeras de trabajos fue masivo ¿como tan jovencita? me decían (tengo 27).... y cuando confesé que me encantaría tener 5 o 6 hijos ...casi se caen. ¿es que es taaan raro?, ¿es que no se puede optar por algo que desde hace siglos se ha venido dando naturalmente?; El argumento general es que "hoy en día los niños demandan tanto", "que no sabes porque solo tienes una", que "vas a ver cuando no puedas dormir ni trabajar"... y solo me queda decir que es mi opción. Pero es más que eso..
Es una enseñanza de vida y en esto a lo que quiero apuntar: A mi se me mostró la maternidad como una vocación compatible con otras vocaciones: mi mamá trabajó siempre, y tuvo 4 hijos, y estuvo siempre ahí, y lo más importante, nos mostró que es feliz, realizada, digna, valorizada y plena. Hoy en día las madres muestran una cara triste de la maternidad, un "no me deja ser, o no me deja hacer"; toman el posponerse en alguna cosa como un castigo y no como una opción o una vocación posible.
Las invito a educar con el ejemplo, así como mis papás me criaron con el suyo; muestren el lado feliz de la maternidad y de la paternidad a sus hijos y a quienes los rodean... aún cuando estén agotados, aún cuando hayan días lateros...es la mejor medida para devolverle a Chile sus niños.
Posteado por: constanza el Diciembre 27, 2007 04:59 PM
No podria estar mas de acuerdo con Alvaro Ferrer,al comenzar a leer pense q era eso,porque tener pocos hijos,a medida q comprendi para donde iba el tema una gran alegria me inundo,tengo 32 años,4 hijos y se que la pregunta y la respuesta es una sola:¿Existe o no existe Dios? y si existe me ama o no?.Porque si Dios existe entonces el tambien tiene una historia dce amor con mis hijos y aunque pasen apreturas,en esa historia que les toque vivir,con escasez o abundancia,se encontraran con su amor y eso es todo lo que necesitan para ser felices.EL AMOR de Dios es una experiencia,para poder verlo debes conocer a Dios y para poder conocerlo debes reconocerlo al actuar en tu vida.Esta fe es un don,que Dios regala a quien se lo pide.Sin fe,ser una familia numerosa no tiene sentido,porque si escasea lo material para los niños no somos buenos padres n0??.Como me gustaria dar a a conocer este amor maravilloso que Dios nos tiene,solo puedo ser testigo y decir fehacientemente que Jesucristo tiene todo el poder en el cielo y en la tierra,que es Dios hecho hombre,que tiene poder sobre la muerte,que ya pago nuestras deudas y que Ha sido El,que esta vivo en la tierra con nosotros quien salvo mi matrimonio,me salvo a mi de mi destruccion y me ha regalado el don de la maternidad,que si hoy somos una familia con 4 hijos y abiertos a la posibilidad de otro es porque El es grande en medio de nosotros.Yo se que cuesta entenderlo,quien no ha pasado por el valle de las lagrimas y no ha sido rescatado de la muerte(no fisica necesariamente) no lo entiende,pero es verdad.Si sientes el amor de Dejaras de temer y tendra sentido tener hijos,si no,no.
Posteado por: Carolina el Diciembre 18, 2007 06:28 PM
Pienso que todo es parte de la vida, pocos hijos por un lado es bueno eso depende, si queremos carretear pasarlo bien, no queremos sufrir, ya no tengamos hijos, pero por una lado hay que pensar que vejez queremos pasar, quien no siembra no cosecha,, pero hay que preguntarse ¿para que estamos en esta vida?.....por otro lado ¡que triste! es para un niño no tener un hermano con quien compartir las cosas tristes y las alegrias de esta vida, cuando los padres se van , quedan solos, no me vengan que estan los primos amigos, si todos sabemos que no es lo mismo. No hay nada mejor que muchos hijos, y al final de la vida ve una gran familia de muchos hijos, nietos yenos nueras es fabulosa la cosecha.
Posteado por: Teresa el Diciembre 18, 2007 12:12 PM
Hola: Saben, para mi los hijos son todo un tema. Soy una persona con educación universitaria, con un nivel social relativamente bueno y con una pareja exitosa en su área y cada uno con muchos planes a futuro Sin embargo, me sorprende que ambos sólo queremos tener un hijo, y pensamos en que si tuviesemos más sería una complicación, ya que no tendriamos tiempo para nosotros mismos.
También somos católicos ambos, somos seres que amamos los animales y nos conmovemos frente al dolor ajeno, pero simplemente no queremos sufrir nosostros por el hecho de tener un hijo que no sea planeado con antelación. Creo que los matrimonios actuales se preocupan de planificar mucho, y en muchos casos es producto de que ellos no fueron planificados y que son hijos de matrimonios separados, fueron en muchos casos víctimas de los errores de sus padres; ya que se casaron muy jóvenes, no estaban enamorados y suma y sigue. Considero muy válido preocuparte de tú felicidad, ya que los hijos se van con el tiempo y con ellos no se puede ir tu felicidad.
Creo que queremos ser felices, pero planeamos mucho nuestra felicidad, pero también es valido que hay que sembrar para cosechar. Ademas en esta sociedad competitiva, sino te exiges como profesional la máquina te consume y quedas excluidos y cesante(en el caso en que tus padres no son dueños de empresas); y sino tienes para comer me pregunto yo, es responsable traer una criatura al mundo, si no puedes satisfacer tus necesidades básicas...
Marisel
Posteado por: Mariisel el Diciembre 17, 2007 11:18 AM
A propósito de este tema, una amiga me contó su sentimiento de injusticia respecto del momento en que le tocó vivir. Decía: "cuando era chica, el colegio llamaba a mi mamá para decirle que yo había hecho algo malo y por lo tanto debería ser más firme conmigo y castigar mi mala conducta. Ahora que soy madre, la profesora me llama averiguar qué está pasando conmigo, es decir, qué estoy haciendo mal en la educación de mi hijo, que deriva en que tenga mala conducta.decirme que mi hijo tiene mala conducta. La culpa es siempre mía, antes como hija y ahora como madre". Simpaticemos con ella. mal momento, sin lugar a dudas.
Posteado por: Juanita el Diciembre 17, 2007 12:12 AM
Testimonios decidores que refutan la tesis de Ferrer:
"Mamá, no quiero crecer porque la vida es tan difícil", mi hijo de 5 años.
"Soy la tercera de 6 hermanos y en mi adolescencia me dio mucha lata, entre otras cosas, tener que pedir prestado un vestido para mi fiesta de graduación, porque con tanto hijo mi papá no tenía plata para darnos esos gustos", mujer de 39 años.
"Soy la mayor de 7 hermanos y mi mamá me obligaba a ayudarla con mis hermanos chicos. Y eso pasa en la mayoría de las familias grandes. Los hijos mayores deben asumir las responsabilidades de los padres, en vez de ocuparse de ser niño", mamá de 50 años.
"En 4 años de casada tengo solamente un hijo y mis cuñadas se embarazan cada nueve meses. Soy un bicho raro y siento que me miran en menos por no ser tan prolífica como ellas", profesional de 35 años.
Posteado por: maría el Diciembre 13, 2007 03:11 PM
Creo que Ferrer, más allá de las excepciones, porque nadie está obligado a lo imposible apunta al trasfondo de lo que pasa.
En el fondo las parejas jóvenes de hoy tienen miedo de la vida, no dan un paso si no es en seguro, si no tienen la plata justa o suficiente, si no tienen la casa, el cargo, etc. Es una manera de ver la vida súper timorata -y no quiero decir que yo sea valiente- porque en el fondo no tenemos fe de que las cosas pueden darse y que van a ser buenas.
Por qué nuestros abuelos tenían tantos hijos. Algunos podrán decir porque no les importaba, se morían o nadie los criaba, pero en el fondo, nuestros abuelos confiaban más en la vida y no buscaban tanta seguridad. A lo mejor vivían en un mundo menos competitivo, donde el ser y el tener no estaban medidos por los títulos. Pero en el fondo lo único que ellos querían eran hijos buenos y felices.
Y al final de cuentas, qué es lo que quiere un padre... que su hijo sea un ejecutivo top o sea feliz. Yo tengo claro eso, quiero que mis hijas sean felices, en donde estén, con o sin título y eso no se los va asegurar ningún buen colegio, ni toda la plata del mundo.
Puede que sea poco realista... por eso lamento desde ya que la felicidad de ellas, sea medida o sometida por esta sociedad en cuanto a qué profesión tienen, qué cargo alcanzan, cuán linda son sus casas, qué auto poseen y no en cuanto a cuán plenas son en lo que hacen, cuán solidarias son, cuán buenas personas son, cuán integras son, qué tan en paz viven.
Posteado por: realista el Diciembre 11, 2007 05:30 PM
creo que estoy fuera del marco estadistico del autor, pero no fuera de su pregunta.
quizas no soy una pareja joven porque llevo mas de 10 años de pareja pero si tengo una gran razon para no haber tenido mas hijos.
como mujer siempre me senti socialmente inferior por tener que convertirme en mama. y es evidente que al haberme convertido en una entendi que mis razones se reafirmaron desde el principio y hasta hoy. fui mama a los 24 y sin haberlo planificado decidimos llevar este compromiso adelante en conjunto. primera gran razon para no tener hijos, un tremendo compromiso de por vida. criar a los hijos no es nada solamente hasta el termino del postnatal sino muchos años mas de los cuales nunca
seras beneficiada ni por el estado ni por la pega.
con suerte el marido que con su participacion justa y necesaria nunca cubre lo minimo de lo minimo, otra gran razon como para no tener hijos. saber que los criaras sola aunque tengas marido, no importa el marido, siempre seras quien debe saber en que estan tus hijos,ante la ley, la sociedad, la familia.
por ultimo si quieres tener mas hijos debes ser alguien quien sera visto por el resto como una irresponsable,como alguien con poca creatividad pues tus intereses puestos en la pura y simple maternidad nunca fueron dignificados,y cada una de las labores que eso conlleva simplemente bajadas al nivel subimportante.por ejemplo cocinarles a tus hijos todos los dias es hoy una sub labor y no lo mas importante, como debiera ser, educar a nuestros hijos a comer lo mejor y desechar lo peor.
yo tengo 2 hijos y alimentarlos vestirlos y acompañarlos es mi deber y de nadie mas..
alguien quiere tener hijos asi..
tanto es asi que hoy estoy en rebeldia con el termino dueña de casa. en mi cas no hay dueña de casa.
odio que al ver desorden piensen que es mi reponsabilidad
si no hay comida tambien.
que dificil es ser mama.
casada es heavy
separada ..para que decir.
Posteado por: laura el Diciembre 10, 2007 09:58 AM
No estoy totalmente de acuerdo con tu postura, pienso que estamos pasando tiempos difíciles, la educación deja mucho que desear, hemos sido testigos de graves faltas al interior de los colegios, violencia intraescolar de parte de los mismos niños hacia sus pares. Podemos enseñar muy bien a nuestros niños, pero si los dejamos en un ambiente que no cumple con el perfil esperado, justamente al no encajar nuestros hijos pueden correr el gran riesgo de ser violentados por no ser iguales a los demás, entonces nos queda matricularlos en un colegio que nos garantice un nivel de violencia menor o nulo, y eso tiene un valor monetario alto. Estamos también conscientes que al común de los chilenos (profesionales o no)se nos hace cada vez más dificil encontrar un buen trabajo, que nos garantice un salario justo y estabilidad al largo plazo, el aumento cada vez más acelerado de las empresas contratistas y sus políticas (entre otros factores), también dejan a la mayoría de los trabajadores oprimidos laboralmente, generando esto una sensación de inestabilidad laboral al interior de las familias, obviamente como padres preferiremos tener pocos hijos, lo que nos facilitaría el ahorro para cuando vengan los tiempos difíciles, y no pasar hambre, en este caso los más perjudicados son siempre los niños. En una sociedad donde los adelantos tecnológicos están tomando un lugar importantísimo, tanto en educación como en el desarrollo social de niños y adolescentes, es importantísimo poder entregar las herramienrtas necesarias a nuestros hijos con el fin de que puedan desarrollarse intelectalmente y puedan relacionarse de igual a igual con sus pares y en un futuro sean adultos motivados, competitivos y preparados. Además me parece que una infancia sin carencias, una infancia con momentos de recreación, actividades deportivas etc. contribuye a generar adultos más sanos física y mentalmente, lamentablemente todos los recursos necesarios para conseguirlo son bastante costosos, no accesibles a un salario promedio de clase media, entonces para qué tener muchos hijos, si no podremos cumplir con todas sus necesidades. Sin embargo, estoy muy de acuerdo con tu postura, y pienso que si era aplicable, pero en otra época, cuando mi abuela tuvo diez hijos, las viviendas eran inmensas, sin escepción, contaban con amplios patios, los colegios fiscales eran excelentes, no existían los niveles de violencia, el concepto de niños en riesgo social no nacía aún, y los abances tecnológicos eran mínimos. Entonces mi abuelo con un trabajo bastante humilde pudo darles un buen pasar a todos sus hijos, y una educación de calidad, te cuento que todos ellos recibieron educación universitaria. Te pregunto ¿A cuantos hijos podriamos actualmente mantener en la universidad hoy en día? La idea es que existan oportunidades para todos nuestros hijos y si en un momento dado, solo puedo dárselas a la única hija que tengo, tendré que guardárme las ganas que tengo de volver a ser madre, porque mi hija hoy las necesita (además es su derecho). Lamentablemente estamos en una nueva era, acelerada, que nos exige más y debemos emplear mas recursos, humanos y monetarios para no quedarnos en el intento, es por esto que el dinero es un mal necesario hoy en dia, aunque parezca frívolo, no es más que la realidad. Ojalá estuviera yo hoy viviendo en la época de mis abuelos, tendría una vida mucho más tranquila, más tiempo para compartir y disfrutar en familia
Posteado por: Estitxu el Diciembre 10, 2007 01:27 AM
Esta respuesta es para la nueva mama de 7 meses.
Quiero compartir su pensamiento y entendimiento, lamentablemente Chile se parece mas a los EUA que muchos otros paises del cono sur, es la carrera del dinero y lo que el dinero puede comprar, desgraciadamente la educacion social en general y familiar en particular es escasa sino usente en su totalidad. Aqui va mi sugerencia... de corazon a corazones; Somos todos educados en cierta manera de carrera, la muestra de amor es vista como muestra de debilidad lo que nos hace menos humanos y mas produsctivos, pero dentro de cada uno que es maduro, hay un entendimiento, si su marido no ha pololeado antes de casarse o si el siente que aun quiere vivir la vida como soltero, es hora de hablar honestamente,no significa ser bruta tampoco, quizas ayuda profesional sea ideal, no lo presione como para que se vaya corriendo, pero dele amor y atencion, a los dos, no es facil, pero sea abierta y tierna al mismo tiempo, al final somos todos humanos y eso es lo bello, los hijos necesitan ambos, mami y papi
Posteado por: Maher el Diciembre 5, 2007 12:23 AM
Un gran ejercicio a la tolerancia fue leer este análisis ético, siendo católica practicante, casada, con hijos y profesional, difícil escuchar que uno no es generoso por no querer traer mas hijos al mundo, pero a mi me enseñaron que uno tiene que hacerse cargo de los hijos, en todo sentido, por lo que no se me podría pasar por la cabeza tener 10 o mas hijos, creo que es una absoluta irresponsabilidad, con la vida y con la salud de uno, si algo aprendí en mis embarazos fue que ponía mi vida a disposición, sin siquiera mencionar el costo monetario, conozco de cerca una familia numerosa y no me termino de convencer, no hay tiempo de conocer a 12 hijos, te enteras de lo muy malo y de lo excelente, pero difícilmente conoces los matices, difícil tener 45 años con hijos de veinte y otros de dos años, los procesos son tan distintos, ósea olvídate de la vejez que vas a tener (fisiológicamente), puede sonar estructurado el no dejar muchas cosas al azar, pero la vida es muy dura para dejar tanto en manos de Dios, hay que hacerse cargo de lo que uno hace, eso es ser responsable y uno puede ser generoso de muchas otras formas,por lo que yo veo a diario en Santiago de Chile hay mucho snobismo encubierto en ese discurso altruista.
Posteado por: políticamente incorrecto? el Diciembre 3, 2007 10:55 PM
Hola, soy mama hace 7 meses y a sido una experiencia maravillosa para mi, pero no para mi esposo, en realidad nosostros llevamos casi 5 años de matrimonio, ambos profesionales, pero ambos habiamos tomado la desicion de no ser padres pero por un mal calculo llego mi princesita, para mi a sido una gran experiencia, pero para mi esposo, traumatico aunque ahora ya lo esta aceptando, y si creeo que habia egoismo en nuestra desicion, pero esto nos ha traido problemas de pareja que antes no existian y no se hasta cuando durara nuestra relacion, ya que un hijo te cambia y creeo que uno no esta preparado para esta nueva vida y por lo cual prefiere evitarla, yo he tenido que cambiar mis habitos y bajar mis niveles de pega para dedicarme hacer madre, pero mi esposo a seguido haciendo su vida como si ella no existiera, creeo que los jovenes de hoy definitivamente somos egoistas.-
gracias.-
Posteado por: nueva mama el Diciembre 3, 2007 06:38 PM
No soy casado y no tengo hijos. No me casaré, pues no deseo tener hijos. Mi condición se generó de acuerdo a que, independiente de tener o no buena situación económica, el país y el mundo son cada vez más agresivos. No sería capaz de traer a un mundo tan malo, a mi modo ver, a alguien para que sufra cosas iguales o peores a las que he pasado. Sin embargo, el que nada sabe nada teme, por lo que la gente sigue teniendo hijos, incluso sin siquiera tener los mínimos recursos para alimentarlos. Irresponsabilidad? No, ignorancia. O quizás el hecho que los pobres no tienen nada o casi nada y lo único propio que podrían tener es hijos. Nadie vino al mundo por elección propia, solamente llegó y tiene que aceptar el juego con las reglas actuales. El problema es que las reglas son cada vez más exigentes. Se nos escapa cada vez más la relación padres e hijos, o mejor dicho, sigue siendo tan distante como cuando nuestros padres eran niños. La nana los crió. Los padres de hoy no se preocupan de la educación de sus hijos (y no me refiero a mandarlos al colegio) y se espantan de las cosas que los hijos les preguntan. Tanto así, que los niños ya no se atreven a preguntar por miedo a un castigo. También hay muchos padres de hoy que siguen pretendiendo que los niños se comporten como una suerte de adultos pequeños y se les olvida que son los padres quienes se deben adaptar a la evolución natural de la sociedad (cada vez los niños son más precoces). Educación sexual nula, donde pene y vagina, palabras normales, nos causan pudor incluso al leerlas. Lo único que les traspasamos a los niños son las trancas de nuestra niñez. Por tanto, los niños buscan aprender en la experimentación con sus pares. Es imposible educar de buena manera a un niño y con mayor razón, tratar de educar a más de uno es verdaderamente una tarea titánica. Pero los padres de hoy buscan al colegio que les haga la pega completa, o sea, un colegio que le inculque "valores" a sus hijos. Y buscan colegios de cierta religión o de curas o monjas (son los peores), siendo que los valores están en todos los seres humanos y el tener determinada religión no lo hace a uno mejor que otros. El colegio es para instruirse. La educación viene de la casa. Son los padres los que deben velar por que sus hijos entiendan la importancia y el significado de esos valores (así pasó conmigo). Fui a un colegio mixto católico alemán, íbamos una vez por semana a misa, tuvo cursos de religión hasta 4º medio y la religión no me entró ni por si acaso. Aunque no fui bautizado católico, creo que tengo suficientes valores para decir que soy una persona de bien y que lo practico en muchas formas. Una de ellas es tener bastante autocrítica y darme cuenta que no tengo pasta para criar niños.
Felicito a "mamá responsable" por mostrar una actitud más espiritual y de preocupación de la integridad total de sus hijos. Ojalá la mayoría fuera así. Entiendo que lo de católica practicante se refiere a tener una postura activa no sólo con la religión, sino que más con el hecho de sacar a flote lo más noble que hay en su ser y mostrar a los demás que se puede vivir bien o aún mejor aplicando en la vida diaria los valores que deberíamos tener todos.
Lo más importante es hablar con los niños. Hijos de amigos mios hablan conmigo de cosas que no se atreven a hablar con sus padres, pues no tienen miedo a que yo me pueda "espantar" de lo que me dicen o preguntan. Quizás el mayor problema de los padres de hoy es, que no abren su mente a la posibilidad que sus hijos tengan ciertas ocurrencias (de todo tipo). El tener hijos no es una meta de vida, es una opción.
Posteado por: Erik Nielsen el Noviembre 29, 2007 07:28 PM
Creo que Alvaro Ferrer tiene mucha razón en afirmar que los matrimonios jóvenes pecan de egoístas frente al tema de los hijos. Sin embargo, difiero en algunos de sus argumentos que suenan muy razonables en la teoría, pero poco practicables en la realidad.
En mi experiencia de mamá responsable de 4 hijos (y católica practicante), veo que el mundo de hoy te obliga a controlar la natalidad. Me hubiera encantado tener más niños, sin embargo, el tema económico no me lo permitió. No se trata de comprarle ropa de marca a los niños o bombardearlos con bienes materiales. Pero, por ejemplo, el tema médico por si solo ya es un ítem abrumador. Hoy, todos los niños deben ir al sicólogo, neurólogo,fonoaudiólogo y otros "ólogos". Sin olvidar el tema de la ortodoncia y vacunas, en el caso de los bebés.
Dejando de lado el tema monetario, cuando uno tiene varios hijos, las horas del día no te alcanzan para cumplir con todas sus exigencias. No solo tienes que ayudarles en sus tareas, sino asistir a todas los paseos, charlas, reuniones escolares. Y falta tiempo para lo más básico, tener la calma para poder conversar con cada uno (y por separado) de sus propias inquietudes, emociones y necesidades. En este sentido, la sociedad también es culpable de sobre-exigirnos a los padres.
Posteado por: mamá responsable el Noviembre 29, 2007 02:22 PM