Emol.com Blog de Punto Mujer

« Los enamorados | Principal | Santa carretera »

Febrero 22, 2008

El señor disco

Ya pasaron mis vacaciones, las que disfruté por las playas del norte en compañía de muy buenos amigos y me hice más amigo de un instrumento que ahora me resulta vital en cualquier viaje: el disco, tal como suena.

Al salir de Santiago un amigo me dijo que lleváramos un disco y yo lo miré y le dije: "¡qué cacho!" Pero en realidad se convirtió en nuestro mejor aliado, ya que lo podíamos poner en cualquier parte para cocinar: ya fuera en la orilla de la playa o en las alturas de alguna duna y si hacía mucho frío cocinábamos y luego lo utilizábamos como brasero.

No existe nada mejor que pescar un pescado, limpiarlo con la misma agua del mar y luego cocinarlo junto a la orilla, o sea, la frescura es insuperable.

Durante el viaje descubrimos miles de preparaciones, como los choclos en el disco con un poco de vino blanco y ajo. No se imaginan el sabor de tal exquisito manjar.

Un día se nos ocurrió salir muy temprano en la mañana junto a nuestro nuevo amigo y pasamos a comprar mariscos -no puedo dejar de comentar que la calidad de los mariscos en el norte es insuperable-, compramos kilos de almejas, que de porte eran como el puño de una mano y cholgas, que en verdad parecían zapatillas. También compramos un pescado llamado palometa, que es de carne muy firme y sabrosa y nos pusimos en ruta.

Llegamos a una playa virgen de aguas azules y arenas blancas, como en todo buen viaje lo primero es ver el terreno y gracias a Dios andábamos en un jeep y pudimos instalarnos en la misma orilla de playa. Acto seguido, sacamos nuestro nuevo juguete y lo preparamos para el festín, sin olvidar también tirarnos un buen piquero en el mar para apaciguar el calor.

Ya estaba todo listo para comenzar a cocinar: limpiamos los pescados, lavamos los mariscos y preparamos mucho ajo y perejil para que la cosa tomara sabor. Luego, le agregamos arroz para sofreír todo esto acompañado de un sin fin de anécdotas y risas respectivas. Después le agregamos los mariscos que habíamos cocinado previamente con las cabezas de los pescados, para dar más sabor a la preparación.

Lo dejamos cocer por aproximadamente 1 hora y la cubrimos con un paño. Dejamos que se cocinara y seguimos con nuestro festín. Una vez destapado, yacía ahí el arroz con unos preciosos mariscos y pescados, que realmente estaban como para que salieran lágrimas. Fue algo muy lindo y muy natural y desde ahí que mi mejor amigo ahora y para siempre será el disco de arado. Pueden creerme loco pero de verdad que el resultado de todo esto fue una linda amistad (ja,ja,ja).

Saludos, Rai.

Raimundo Tagle, chef del Rai.

Posteado por PuntoMujer el Febrero 22, 2008 02:08 PM

Comentarios (0)

Postear comentario




Recordar datos?