« Junio 2008 | Principal | Agosto 2008 »
Julio 21, 2008
El duelo en la adolescencia
En la adolescencia, la noción de muerte es igual a la de adulto, pero el adolescente siente la necesidad de crear su propia filosofía de la vida. Quiere comprender lo que la muerte significa para él y para su vida futura.Muchas veces el joven, aunque sufra intensas emociones, no las comparte con nadie, porque se siente, de alguna manera, presionado a comportarse como si se las arreglara mejor de lo que realmente lo hace, especialmente si es el mayor de los hermanos. Teme que si expresa su dolor pueda verse como una señal de debilidad.
Este tipo de conflictos puede tener como resultado que el adolescente renuncie a vivir su propio duelo (duelo aplazado o congelado). Es necesario ayudar y facilitar las distintas etapas que son necesarias en la elaboración de un duelo tales como el impacto o shock inicial, negación, rabia, profundo dolor y, finalmente, aceptación..
Ante la pérdida de un ser querido, la reacción normal es con frecuencia un síndrome depresivo típico: estado de ánimo bajo; sentimiento de culpa centrados en lo que el joven podría haber hecho o en lo que no hizo al momento de la muerte del ser querido; ideas de muerte, es decir, pensamientos en torno al deseo de haber muerto en lugar de la persona pérdida o de haber fallecido con ella; pérdida de peso; insomnio; abandono del interés por los estudios.
El adolescente es particularmente vulnerable a sentir culpa, por ejemplo, cuando muere uno de sus padres, puede considerar que el haber tenido diferencias y discusiones con él significan no haber sido buen hijo, a pesar que es habitual -durante la adolescencia- tener diferencias con las figuras paternas y el dejar de idealizarlos. Cuando ocurre la muerte de un hermano la culpa puede tener relación con los celos y la rabia que le provocó la atención que se le dio al hermano, sobre todo si se trataba de una enfermedad.
A veces, para evadir la realidad y el dolor el adolescente va en exceso a fiestas, sale hasta tarde en la noche, puede sacar la rabia mostrando altos niveles de violencia con otros. Producto de las emociones encontradas, algunos adolescentes no saben ni pueden manejar sus sentimientos y pensamientos, llegando con ello a perder el control de sí mismos. Creen que la vía más fácil y rápida para solucionar sus problemas es hacerse daño mental o físico, a través del abuso de drogas, alcohol, sustancias prohibidas e incluso provocarse la muerte. Esta actitud de que, aparentemente, las cosas poco le importan, es en realidad un intento desesperado de llamar la atención del resto de los seres queridos que lo rodean.
Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes.
Posteado por PuntoMujer el 11:41 AM | Comentarios (5)
Julio 18, 2008
Una pausa
Hola amigos. Tengo que contarles que parto de viaje y por eso, dejaré de contarles mis historias por un tiempo.Puede ser que algunos se apenen y otros se alegren, ya que en este período me han tratado bien y mal (en el blog), pero es parte de la historia, historias que he compartido con mucho cariño con ustedes.
Mi viaje tiene por finalidad volver más y más recargado de historias, ya que va ser una aventura gastronómica muy buena junto a unos amigos. Dejo de escribir ya que realmente el tiempo no me alcanza y creo que ustedes se merecen toda mi dedicación; siempre he creído que las cosas a medias no resultan.
En este tiempo les he presentado a mucha gente desde mi familia, a personajes realmente exóticos. Me da mucha tristeza tener que dejar de escribir, porque uno se va encariñando con el teclado y con sus letras.
Hoy quiero hacer un homenaje a las personas que están detrás de este personaje ellas son las periodistas de PuntoMujer, la Fran y la Majo, y a una muy querida amiga para mí, Andrea Soto, la ‘sra. Rai’. Ellas son las Ángeles de Charly; cada una es muy, pero muy especial, sin ellas mi ortografía sería para la risa y, de hecho, sin la Andreita ni yo ni el Rai funcionaría. Ellas son las que me recuerdan mis reuniones, las fotos, las crónicas, son verdaderamente, el corazón de este humilde pero muy distraído colega.
Pero, no se preocupen. Vuelvo después de un mes de viaje en donde les juro que traeré muchas historias y nuevos proyectos; no se los puedo contar porque si no, no resultan y no quiero que eso pase.
Hoy termino un ciclo, pero comienzo otro. La gente que me conoce sabe que es así y que todo pasa por algo y no es malo empezar de cero ya que “todos los días uno puede empezar a vivir”.
Amigas y amigos, los dejo pero ya pronto tendrán noticias mías y los espero en el Rai; cada vez que quieran comer rico, jajajajajajaja. Cuídense y siempre piensen positivo porque así la vida cambia.
Un abrazo y sólo un hasta pronto, Rai.
Por Raimundo Tagle, chef del Rai.
Posteado por PuntoMujer el 10:06 AM | Comentarios (2)
Julio 11, 2008
Sabores del norte de Chile
En mis primeros años trabajando en cocina me tocó hacer un recorrido por el norte chileno y sus ciudades más características.Observé que su gastronomía es y sigue siendo un fiel reflejo de su clima y sus paisajes: platos toscos, de sabores marcados y de gustos muy particulares, tales como el chumbeque iquiqueño que no puede faltar al desayuno; la sopaipilla altiplánica junto a un té de coca que siempre salvan del apunamiento en el Chungará; o un asado de carne de alpaca hecho en cocina a leña en algún restaurante típico de la carretera.
En busca de una experiencia un poco más religiosa, me encaminé hacia los geisers del Tatio, en plena madrugada y, bajo un imponente sol de noviembre, tomé el mejor desayuno que he disfrutado en mucho tiempo; simple, pero a la vez, exótico porque había sido calentado sobre rocas puestas alrededor de un geiser pequeño.
Una noche, en Calama, tuve la oportunidad de probar el famoso ponche de leche, una bebida típica, que lleva leche, alcohol, canela, clavo de olor y azúcar y se sirve caliente. Comúnmente se le usa sólo en ceremonias y celebraciones especiales y su sabor me recordó el clásico vino navegado, pero más suave y más fácil de digerir.
Hacia el final de mi viaje, no pude evitar sentir una especie de nostalgia por los sabores descubiertos. Me costó hacerme la idea de no volver a probar cada día algo nuevo. Llené mi maleta de todo lo que pude traerme: charqui, papayas confitadas, maíz tostado y chuñu puti.
Así, traje a esta acelerada capital un pedazo de las tierras del sol y las aún vigentes costumbres aymaras, para que me hicieran compañía en los días en que quisiera escapar de la rutina.
Saludos, Rai.
Por Raimundo Tagle, chef del Rai.
Posteado por PuntoMujer el 08:44 AM | Comentarios (2)
Julio 07, 2008
Cómo la mente enferma el cuerpo adolescente
Como hemos visto en columnas anteriores, los adolescentes padecen una serie de angustias y contradicciones que, en muchas ocasiones, no son capaces de transmitir a través del lenguaje. Aquello que no puede ser pensado ni simbolizado en palabras es puesto en el cuerpo, por esto el dolor aparece entonces como una forma sustituta de expresión.Somatizar, es decir poner el conflicto en el cuerpo es una conducta bastante corriente entre los adolescentes, el joven no elige que le ocurra esto de manera consciente, las somatizaciones, corresponde al terreno de lo inconsciente.
Ciertas dolencias físicas en la adolescencia tienen un carácter funcional, es decir, al joven le duele algo, para algo. Ese dolor surge como una manera de resolver conflictos.
Recibí hace años atrás una joven de dieciséis años, que llamaré Paula. La paciente sufría de intensos dolores cefálicos, que la dejaban bastante paralizada: le resultaba difícil asistir a clases y estudiar, también a veces le costaba salir a divertirse. Había consultado varios neurólogos sin encontrar respuesta; el último profesional, le sugirió que viera si podría haber alguna causa psicológica.
Paula era muy buena estudiante, asistía a una serie de actividades extraprogramáticas y tenía varios grupos de pertenencia. Sentía mucha exigencia de tener que rendir en todos sus compromisos, lo que representaba un “dolor de cabeza”. Por otra parte, tenía muy buena relación con su madre, pero últimamente había tenido algunas discusiones con ella, en las que se quedaba con la rabia adentro, pues enojarse le generaba mucha culpa y la hacía sentir “mala hija”.
Fuimos descubriendo que temía que expresar su enojo o desacuerdo podría dañar la relación. A Paula no se le hacía nada fácil contactarse con sus sentimientos más rabiosos, está emoción la complicaba mucho y se le iba “directamente a la cabeza.”
Producto de la psicoterapia, la paciente pudo ir entendiendo que el sentirse con tanta exigencia de ser “buena alumna, buena amiga y buena hija”, le impedía estar en mayor contacto con necesidades, deseos y sentimientos, el dolor quizás era una manera de parar.
Por otra parte Paula, fue concibiendo que la rabia es un sentimiento tan válido como cualquier otro, y que en la medida que lo podía expresar más claramente este no necesitaba encontrar salida en un dolor cefálico.
Vemos así, como, sobretodo en la adolescencia, las vivencias son canalizadas a través del cuerpo, pero las enfermedades psicosomáticas se dan en todas las edades. El tema es estar alerta, expresar los sentimientos a través de las palabras para no enfermar el cuerpo.
Ahora bien, ante la sintomatología adolescente, es importante tratar de identificar cual es el mensaje que el adolescente intenta dar a través del cuerpo, ni alarmarse demasiado, ni subestimar el problema. Es necesario ocuparse estando alerta: observar de manera sistemática las conductas del adolescente y si persiste el cuerpo como vía de expresión, es preciso que se busque ayuda profesional.
Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes.
Posteado por PuntoMujer el 09:04 AM | Comentarios (3)
Julio 04, 2008
Todo se hizo humo
Que lamentable fue despertar anteayer y ver la noticia sobre la pérdida de uno de los restorant más emblemáticos de Santiago… un lugar donde se dieron cita personajes e historias muy relevantes.Al ver la cara de la gente que trabajaba con el Sr. Coco Pacheco, un líder innato y para mí –desde que era chico- una de mis inspiraciones, y el rostro dolorido de él, comprendí la envergadura de lo ocurrido. Y compartí su pena porque cuando uno instala un restorant y se entrega con todo a sus clientes y colaboradores llega a sentir un nivel de amor por esa obra, comparable con el cariño de un padre a su hijo.
Ver que en un dos por tres todo se hace humo… los sueños, las tristezas, los triunfos de un equipo, todo hecho humo, es difícil de explicar. No saben cuánto siento la pérdida de ese lugar.
Para mí fue una verdadera pasión sentarme, de pequeño, al lado de mi madre y ver cómo preparaba las recetas de cocina que Coco Pacheco entregaba en televisión; ver con que cariño se refería a los productos de su tierra.
Pacheco es embajador de todo un pueblo y nos ha dejado muy bien parados en el extranjero; él abrió las puertas a las nuevas generaciones, él nos mostró un futuro y nos convenció de que se obtenían resultados.
Sólo imaginar lo que está pasando me da angustia, pero sé que el Sr. Coco Pacheco, junto a su equipo, saldrá adelante y volveremos, en un corto tiempo, a disfrutar de sus historias y de su excelente gastronomía.
Es una persona muy emprendedora y se ha ganado el cariño de todos; sé que la gente va a estar ahí para darle un abrazo o un apretón de mamo sólo con el fin de hacerle sentir su apoyo.
Creo que de las grandes pérdidas, nacen las más grandes e innovadoras ideas. Sé que para mucha gente Pacheco es una gran inspiración y lo seguirá siendo.
Quiero transmitirle mucha fuerza, mucho valor y ánimo a él y su equipo, desde el que limpia platos hasta el maitre. Espero verlo en unos meses al frente de una nueva inauguración que repare esta gran pérdida para todos.
Fuerza, Rai.
Por Raimundo Tagle, chef del Rai.
Posteado por PuntoMujer el 10:18 AM | Comentarios (1)
