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Enero 26, 2009
Comer, una relación de cuidado
Como bien sabemos, el exceso de peso en los niños, adolescentes y adultos es un problema que se ha venido agudizando en nuestro país de manera importante en los últimos tiempos.Este fenómeno tiene sus raíces tanto en causas psicológicas como biológicas. En general, todos aquellos que comen en demasía no lo hacen sólo para alimentarse: calman su frustración, ansiedad o aburrimiento mediante el acto de comer.
Sin embargo, la manera de relacionarse con el alimento se aprende en los primeros meses de vida, desde que se es muy chiquito.
Por ejemplo si una mamá le da leche a la guagua cada vez que llora, pensando que tiene hambre, en vez de primero investigar que le ocurre, le enseña que la comida no es sólo para nutrirse, sino que cumple muy variadas funciones como sería la de ansiolítico, es decir, amamantando puede calmar cualquier angustia o incomodidad. Así, una guagua que llora porque no se puede quedar dormida, tiene un flatito, el pañal está mal puesto, su posición es incómoda, le molesta el sol que llega a su cuna, entiende que la comida será la solución.
Es fundamental comprender antes de proceder. Lo mismo ocurre con un niño, un adolescente y un adulto; el tema es identificar tanto en nuestros hijos como en nosotros mismos qué nos lleva a comer, si lo hacemos por hambre o por otra razón. El poder tomar contacto con el cuerpo es fundamental, ¿estoy satisfecho(a), necesito más?
Revisando este tema me encontré con un nuevo libro chileno “Sin rollos, lo que la mente le hace al cuerpo y viceversa” de la sicóloga Viviana Assadi y la periodista Sofía Beuchat. En éste se relatan distintas historias y se explica psicológicamente que lleva, especialmente a las mujeres, a tener serias dificultades en la relación con su cuerpo, su peso y la identidad femenina.
De manera muy entretenida y amena narran una serie de casos que permiten la identificación con el personaje y la posibilidad de aprender tanto para uno misma como para enseñarles a los hijos.
Afortunadamente el libro no da recetas mágicas, ni soluciones dietéticas; entrega herramientas, ejemplos, lleva a pensar y permite comprender cómo los trastornos alimentarios son el efecto de una perturbada relación entre el comer, el cuerpo y la mente, que nace en la infancia.
En el capitulo destinado a los hijos las autoras dicen: “…Se necesita una madre que le diga a su hijo: ¿Realmente tienes hambre? ¿O quieres la galleta solo para jugar? Se necesita un padre que diga: ¿Estás aburrido? ¿Por qué mejor no vamos a jugar a la pelota, en vez de ver tele y comer? Se necesita, también que los padres puedan decir la palabra ‘no’.”
El libro puede ser de gran ayuda, para obtener conocimiento de las causas internas que nos llevan a confundirnos en torno al comer ¿por qué a veces nos cuesta sentirnos flacas y atractivas? ¿Qué trasmitimos a nuestros hijos acerca del cuerpo y la alimentación?, ¿Cómo generar un hogar que pueda poner límites cuando los niños comen en exceso?
Por Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes.
Posteado por PuntoMujer el Enero 26, 2009 11:27 AM
Comentarios (5)
Entonces dices que la culpa de que soy gordo es de mis padres por hacerme el habito, pero debe haber alguna forma de sacar estas mañas.
la verdad es que no creo que mis padres tengan la culpa de comer tanto yo le hecho la culpa a este sitio web http://www.recetasdepasteles.net desde que conoci esta página empece a engordar.
Saludos.
Posteado por: jose almar el Agosto 4, 2009 10:32 AM
Definitivamente la culpa es de los padres, nosotros somos los responsables de educarlos en los hábitos alimentarios, mi hijo va a cumplir los 5 años y él sabe exactamente lo que es sano y lo que es chatarra, pero me ha tomado años y esfuerzo el enseñarle, porque también debo ser un ejemplo para él; siempre me he tomado el trabajo de cocinarle variado y nutritivo, él prefiere el agua a la bebida, la fruta como golosina, pero es mi mérito y recompensa al esfuerzo de estos años.
Muchas mamás les compran los "colados" en vez de cocinar la comida, postres envasados, en vez de darles fruta fresca, etc., los niños son como esponjas que absorven todo lo que ven y escuchan.
No seamos flojos y no abramos una bebida o un paquete de comida chatarra cuando tienen hambre, yo siempre acostumbro a llevar fruta o yogurt en mi cartera para cuando vamos a hacer un trámite que nunca sé cuanto demorará, no le doy espacio a la comida chatarra.
Posteado por: Ana Claudia Maturana A. el Marzo 22, 2009 02:09 AM
Mi hija de 7 años es una niña especial, ella no come papas fritas, no toma coca cola y le encantan las verduras, frutas y toma agua o jugos de soya, siempre he tratado de que la alimentación sea equilibrada. Un día la tuve que llevar a una clínica en la ciudad donde vivimos y mientras esperábamos se dio cuenta que habían dos dispensadores uno de bebidas colas y otro con papas envasadas y dulces...me miro y me dice "mama te das cuenta que esta clínica no tiene comida saludable, ellos no deberían vender cosas que hacen mal..." a veces los niños en su inocencia nos dicen las cosas como deberían ser.
Posteado por: Ana Maria Salomon el Febrero 19, 2009 03:38 PM
segun Freud, la primera etapa de placer en los humanos es Oral, es decir, la guaga tiene
placer cuando mama el pezon de la madre, a medida que se va creciendo se van desarrollando otras fuentes de placer...algunos ya adultos se quedan mas de la cuenta *pegados* en la etapa *placer -oral - comer * y esto trae consecuencias
psicologicas fisicas como la obesidad, alcoholismo el beber de la misma botella
algo en el subconsciente simbolico , similar
es el fumar....soy hipnoterapeuta y haciendo aflorar en trance lo subconsciente la infancia
afloran esta fuente de placer - oral
Posteado por: jaime marin espinola el Febrero 17, 2009 05:11 PM
Efectivamente, el tema de la alimentación se basa desde la niñez. Pero ojo, también hay que teenr mucho cuidado con el entorno, ya sea de los más cercanos en el colegio, amigos, etc. Cuando entré a la Universidad, me salté todo los hábitos que en lagún momento pude establecer o digamos equilibrar en mi vida. No desayunaba, porque en la mñana me daban naúseas. No almorzaba porque no alcanzaba, llegaba en la tarde, y comía todo, hasta que me sentía pésimo. Luego, dejé de comer en las tardes, y no tenía un hábito. Afortunadamente no engordé, pero si adelgazé, y bastante. Estaba Feliz, pero la energía era la que me fallaba. Hoy estoy tratando de llevar una linea, pero trato, auqnue igual es dificil.
Por ello, es importante que los niños sepan que sus hábitos no deben cambiar, ya sea porque hay una tarea, o debes salir a juntarte con tus amigos, es importante, que sepan que su cuerpo y mente dependen de su autonutrición. Y que si el entorno consume basura, usted tiene voz y voto ara decir NO. Es lo que siempre he hecho. Todos comen las mc hamburguesas, y yo mis hojas de lechuga. Algo mucho más sano.
Además, hay que tener presente, que cuando uno se alimenta, debe hacerlo con placer, pausado, y tranquilo. En un lugar ameno, y no frente a un computador. Es un estado, donde nutres a tu cuerpo. Pero nunca caer en excesos. Y llevar una vida absolutamente natural, y no tóxica. Los niños no deberían conocer la comida chatarra, sino productos naturales, más verduras, frutas, lácteos. Los padres tienen mucha responsabilidad. No es posible, que un menor de 3 años este tomando una coca cola de medio litro, más un paquete de papas fritas.
atte, P.M.Y. Pirrott.-
Posteado por: Pirrott el Enero 12, 2009 12:22 PM