Emol.com Blog de Punto Mujer

« ¿Necesito ir al psicólogo?, ¿para qué podría servir? | Principal | ¿Cuánto preparamos a nuestros adolescentes para situaciones difíciles? »

Agosto 11, 2009

El mejor regalo para un hijo

Un aspecto muy importante en la vida es la autoestima o valoración positiva de sí mismo. Esta es una característica de la personalidad que marca todo lo que sentimos y pensamos acerca de nosotros y los demás.

Una persona insegura o con una baja autoestima, constantemente duda de sí misma, se siente poco importante, carente de interés para lo demás, con dudas sobre su aspecto físico e intelectual. La falta de confianza afecta así las relaciones sociales, laborales de pareja y familia.

El origen de este sentimiento está en las etapas iniciales del desarrollo infantil y adolescente. En general, el sentimiento de inferioridad siempre es con respecto a alguien, es decir, la persona insegura, de manera inconsciente o consciente, siempre se está comparando con alguien de su infancia o adolescencia.

Es muy normal que los padres, sin darse cuenta, celebren las actitudes sobresalientes de algunos de sus hijos y los comparen entre ellos. Esto suele ser el desencadenante de celos entre hermanos o fuertes rivalidades que no potencian el desarrollo de lo particular en cada uno, sino que generan mucha rabia y frustración.

Dentro de esta rivalidad infantil, cuando el niño no acepta o no tolera al rival de su comparación, suele entrar en un período que podríamos definirlo como de agresividad contenida, y tras esa máscara de baja autoestima, lo que se esconde es una gran frustración y rabia que hace disminuir sus posibilidades de superación. Todos tenemos áreas en las que es posible florecer, el tema es ser visto y ayudado para darle potencia a aquello donde si hay, sin desmerecerlo. Hace un tiempo, llegó a mi consulta Valentina, una adolescente de 15 años que se sentía muy deprimida porque era muy tímida y le costaba mucho integrarse a los grupos; se refugiaba en los estudios, sintiéndose casi avergonzada por sus buenas notas, sin poder darle valor a ese aspecto de su personalidad. Se comparaba con su hermana, Ximena, de 13, que estaba llena de amigas y amigos y tenía un estilo muy extrovertido.

Al principio de la terapia, Valentina, sentía que lo único importante era hacerse de amigas y pertenecer a un grupo del curso que a ella le gustaba, pero donde no era muy aceptada. Constantemente, se comparaba con Ximena y le daba mucha rabia que hacer amigas para ella implicara tanto esfuerzo, sentía que para Ximena todo era fácil. En la terapia fue viendo lo idealizada que estaba su hermana menor, a quien los estudios le constaban un poco, y como en la comparación ella podía verse nada bueno.

Valentina se fue tranquilizando, nos centramos en que ella se fuera conociendo y entendiendo sus dificultades de manera menos crítica, pudiendo reconocer sus recursos. La paciente tenía un humor muy agudo del que no se había percatado y este recurso, entre otros, se fue desplegando. Algunas niñas de su curso comenzaron a acercarse y poco a poco se fue apuntalando en un grupo que la valoraba; algunas le pedían ayuda en algunas materias y esto fue generando un círculo virtuoso para la paciente.

A veces tendemos a ver como normal las conquistas propias y de nuestros hijos. Pareciera que es algo común que nos vaya bien.

Sin embargo, a los logros es necesario darles un espacio, reconocerlos, potenciarlos, es importante estimular lo bueno al interior de la familia. Eso debe hacerse toda la vida. Hay que estar presente en los aciertos y aspectos sanos y nutritivos por pequeños que sean; sino el mensaje es que escuchamos, actuamos y nos preocupamos sólo cuando las cosas andan mal.

Por Viviana Sosman, psicóloga de la Universidad Diego Portales, especialista en adolescentes. www.vivianasosman.cl

Posteado por PuntoMujer el Agosto 11, 2009 12:58 PM

Comentarios (8)

Hola Viviana:

Muchas gracias por estas notas tan educativas, que importante es para una vida normal este tipo de educación, gracias por esta ayuda, ya que nadie nace sabiendo ser mamá por favor traten de profundizar en estos temas de la misma forma optimista, profunda y sencilla a la vez, me sentí muy identificada con esta nota por eso me gustaría saber más. Muchas gracias y estaré pendiente de nuevos reportajes sobre este tema.

Posteado por: Viviana Leiva el Agosto 11, 2009 04:59 PM

Viviana.
Solo felicitarte y agradecerte por entregarnos parte de tus conocimientos en estas secciones que muchos leemos y valoramos, sobre todo cuando estamos inmersos en esta dura tarea de formar a nuestros hijos.

Posteado por: Silvia el Agosto 11, 2009 01:52 PM

Hola Viviana: Muy lindo y importante este tu artículo. Es la primera vez que leo algo tuyo, y espero seguir así. Bueno, maravillosos y sabios consejos y orientaciones para nosotros, porque con la autoestima en baja, no hay posibilidad de hacermos nada cierto, mucho menos tener condiciones para orientar un hijo o a quien quiera. Te felicito mucho, por todo de bonito y importante que escribistes para nosotros.

Posteado por: Paulo Barbatti el Agosto 7, 2009 03:21 PM

Hace poco tuve una conversación con mi padre respecto a mi hermano pequeño, el cual, carecía de ilusión y motivación.
Mi padre no sabía que hacer más, ya que mi hermano podía tener todas las facilidades posibles para su preparación personal y profesional, y no entendía como con estas facilidades y su apoyo mi hermano no sintierá ilusión.
Por suerte o por desgracia mi hermano se parece mucho a mi, con lo que me hago una idea de lo que le pasa. Y lo que le ocurre es esto mismo, tiene baja autoestima.
Yo le dije que el apoyo no es decir, venga vale, te lo pago.
El apoyo es valorar el más mínimo triunfo que pueda tener, ya que es alguien que no siente que haya tenido un triunfo nunca, cosa que no es correcta.
Le puse un ejemplo:
Un atleta olímpico que corra 4 seguidas no debe ser mas valorado que alguien que nunca haya hecho deporte y tras dos semanas corriendo consiga correr 30 minutos seguidos. El esfuerzo es el mismo cualitativamente, y eso debe ser igual de orgulloso tanto para uno como para el otro.
Gracias por validar mis palabras.

Posteado por: Guillermo el Agosto 7, 2009 03:39 AM

Me parece muy interesante el planteamiento del tema, aunque creo que más que dar palmaditas en la espalda por cada cosa buena que un adolescente haga, la autoestima también se logra cuando se enseña a valorar los esfuerzos de los integrantes de la familia.
Como madre de adolescente siento que el enfoque moderno de la educación de familia, a los padres se nos impone un pensamiento demasiado llevado hacia la complacencia total de cada uno de los hijos y nos olvidamos que cuando el adolescente se vuelve adulto debe enfrentarse a un mundo que no es precisamente complaciente.
Aunque la autoestimada es un factor muy importante, también lo es el aprender a manejar la decepción, la tristeza, el rechazo y principalmente la frustación.
La tranquilidad mental y por ende el bienestar general tanto personal como familiar se logra cuando entendemos que el mundo y las relaciones interpersonales son complejas pero que nosotros somos los que permitimos que lo negativo entre o no a nuestra cotidianeidad.

Posteado por: zfranco el Agosto 6, 2009 11:00 AM

Muchas gracias Viviana por tu artículo, aunque el título es algo discriminatorio ya que los Papás también deben involucrarse en el proceso de crecimiento (en todo sentido) de sus hijos, y complementarse con la visión que tiene la Mamá, que a veces es más aguda y acertada, producto de la mayor cercanía al compartir generalmente un mayor tiempo con ellos, dada las actuales condiciones de demanda de tiempo laboral que involucra a uno o ambos padres.
En mi caso particular, tenemos un sólo hijo de 3 años, y para mi es algo difícil poder diferenciar o discrimar entre observar, corregir o simplemente llamar la atención ante un acto puntual incorrecto (No grave) por parte de mi hijo y que esta observación no afecte su autoestima o valoración positiva de si mismo, ya que ambos actos, el valorar y estimular positivamente, y corregir los actos negativos son importantes en su etapa formativa, y ese punto de inflexión es muy sensible, y en lo personal de dificil discriminación.
Muchas gracias nuevamente por tu artículo dado que nos sirve en nuestro aprendizaje como padres.

Posteado por: Carlos el Agosto 6, 2009 09:04 AM

verdad!... hoy tengo 42 años y mi adolecencia fue marcada por la inteligencia de mi hermano,
hoy aun no supero mi inseguridad de todo dudo,
trato de imaginar mi rostro y no me veo.

Posteado por: claudia el Agosto 5, 2009 12:46 PM

Se nota que Viviana sabe, su artículo es sencillo y óptimo. Hoy se regala un auto, un celular o un jeans... hay que regalar dedicación. Es difícil pero es así, la felicidad en la familia se gana no se recibe. Y con los hijos es casi natural comparar, pero es peligroso, pero dedicándose al asunto, con amor y paciencia se pueden tender lazos para identificar la autoestima como el centro del problema. Lo estoy viviendo, lo estoy sufriendo, no sé si ganaré esta batalla.

Posteado por: José Catalán el Agosto 4, 2009 11:02 PM

Postear comentario




Recordar datos?